Reporte de inteligencia

Murió el último gobernador del jurásico

El ex gobernador de Guanajuato, Rafael Corrales Ayala, falleció ayer en la Ciudad de México y su muerte obliga a revisar su desempeño en Guanajuato. A estas alturas, no es fácil juzgarlo. Hizo mucha obra pública, pero terminó siendo víctima de una persecución del gobierno del PAN.

Lo juzgaron con severidad. Lo enjuiciaron públicamente, lo persiguieron, pero nunca pudieron comprobarle nada. Le rascaron a la obra pública, hicieron auditorías, interrogaron a los constructores, presionaron a los burócratas, hicieron peritajes para tratar de acusarlo de corrupción, pero no encontraron nada sólido y firme. Le hicieron mala fama en Guanajuato, pero nunca hubo una consignación a un juzgado, ni una denuncia penal.

El juicio público a Corrales Ayala fue improcedente. La averiguación previa fue archivada por falta de pruebas. La pesquisa fue un fracaso. Si acaso metieron a la cárcel a un par de funcionarios de su administración, pero ningún caso lo involucraba directamente a él.

Corrales Ayala, sin embargo, tuvo dificultades para seguir su carrera política después de la gubernatura. No volvió a figurar en política y tardó años en aparecer otra vez públicamente.

Fue un gobernador del jurásico. Fue electo por el dedazo del Presidente. Y tenía los usos y costumbres de los dinosaurios de la política.

Pero el tiempo ha puesto a cada quien en su lugar. Los políticos del PAN que le arrojaron piedras, ahora se ven involucrados en hechos de corrupción iguales o peores de los que lo acusaban, con la diferencia de que ahora sí hay pruebas. Ahora salen a la luz pública escándalos de corrupción en México –como pacas de billetes y grabaciones-, que hacen ver a Corrales Ayala como un gobernador que tuvo la mala suerte de entregar el gobierno a la oposición, en una época en la que había sed de justicia.

Ahora hay corruptos de alta escuela y no les pasa nada. Ahora hay más escándalos de moches y transas y ya ni nos espantamos.

Corrales Ayala no era tan malo como nos dicen, ni tan bueno como dirán a partir de hoy. Fue un Gobernador que hizo el Auditorio del Estado, la autopista Silao-Guanajuato y el Auditorio Tres Guerras de Celaya. Descanse en paz (y tranquilo) Rafael Corrales Ayala.

http://twitter.com/pccarrillo 

pablo.carrillo@milenio.com