Reporte de inteligencia

León se polariza con la política

En los últimos meses, hay dos visiones contrapuestas sobre la ciudad de León. Por un lado, están los que todo lo ven mal y, por otro, los que dicen que antes era peor.

Los ánimos políticos se calientan, debido a la rudeza de los militantes del PAN hacia la administración municipal del PRI. Son los pro-panistas contra los pro-priistas. Los que odian a Bárbara Botello contra los que defienden a Bárbara Botello. Los que creen que todo se está haciendo mal, contra los que siguen argumentando que el PAN lo hizo peor.

Los leoneses, sin darnos cuenta, nos estamos yendo a los extremos. Por un lado, están los que dicen que la recolección de la basura es un desastre, los que critican las obras del centro histórico y los que dicen que la administración es la peor de la historia. Y por el otro, están los que dicen que se puso orden en la basura, que por fin se hizo algo con los curtidores y que se están metiendo de fondo a los grandes problemas de León que no fueron atendidos en 24 años de gobiernos panistas.

La polarización se da en todos los escenarios posibles: en las mesas del café, en las oficinas, en las fábricas, en las reuniones de amigos, en las fiestas. Siempre sale por ahí el que todo lo ve mal, y el que todo lo ve bien. Y ya no puede uno decir que las obras del centro son correctas, porque ya lo tachan a uno de priista. Y ya no puede uno decir que la recolección de basura es un caos, porque ya lo califican de panista.

No hay un análisis real sobre los temas.

No hay un debate serio sobre si el PRI está haciendo las cosas de manera correcta o incorrecta. Lo único que hay es descalificación y ataque, críticas y cuestionamientos, de un lado y del otro. Es decir que prevalece nuestra simpatía por un partido o ideología, por encima de la reflexión.

Los militantes del PAN, son los principales promotores de la polarización, pero los activistas del PRI se enganchan en la misma sintonía. El discurso de choque permanente nos ha llevado a la intolerancia y a la ceguera. Cuidado. Ni todo está mal, ni todo está bien. Ni el PRI es un desastre, ni es una maravilla. Ni el PAN era una porquería, ni era sensacional.

Hay que ser más reflexivos y menos impulsivos. Todavía faltan 10 meses para la contienda electoral del Municipio de León y para definir si seguimos con el PRI o regresamos al PAN. Por lo pronto, no hay que irnos a los extremos. ¿Y usted de qué lado está? ¿Cree que las obras del centro son el peor desastre de la ciudad? ¿O cree que las obras son lo mejor que nos ha pasado? ¿Le gustan las nuevas bolas de cantera del centro de León o no? Ahora resulta que si le gustan las bolas, es medio priista. Y si las odia, es medio panista. Hasta en eso hay visiones contrapuestas.

 

Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com