Reporte de inteligencia

El Gobernador de Michoacán debe darse una vuelta por Guanajuato

La declaración del gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, está de risa. Silvano dijo que Michoacán es más seguro que Guanajuato. Es una mala broma.

Michoacán tiene muchos problemas. El estado está dominado por los narcotraficantes. Ahí gobiernan los mafiosos. Las estructuras gubernamentales están penetradas por los delincuentes. Y la corrupción ha permeado en las corporaciones policiacas y hasta los jueces.

Acá no tenemos esas complicaciones.

Sólo basta con ver lo que ha ocurrido con Michoacán en los últimos años. Rodrigo Vallejo, el hijo del entonces gobernador Fausto Vallejo, tenía relación con el narcotraficante Servando Gómez La Tuta y fue videograbado en reuniones con el traficante. Un secretario de Gobierno, Jesús Reyna –ex gobernador interino– fue encarcelado por vínculos con el crimen organizado. Y varios funcionarios han sido vinculados a los narcotraficantes.

No hay ni punto de comparación.

Guanajuato no tiene esas condiciones.

Michoacán es una región de cultivo de mariguana y sede de muchos narcolaboratorios. Ahí los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana han gobernado municipios enteros. Ahí el narco es parte de la vida misma.

Acá no hay eso.

En Michoacán, los mafiosos palomean a candidatos para las alcaldías, secuestran a los aspirantes y los presionan. Una senadora fue fotografiada en una fiesta con Melissa Plancarte, La Barbie Grupera, la hija del narcotraficante Kike Plancarte.

Allá empezaron a cortar cabezas, a cobrar derechos de piso, a cobrar impuestos a los empresarios, y a sacar hologramas en los discos y películas piratas, creando un estado paralelo al Gobierno.

Guanajuato está limpio de todo eso.

Hay que ubicar a Silvano Aureoles. Y lo primero que tiene que hacer es reconocer que Michoacán sí es un estado fallido. Hay que trabajar para sacarlo del hoyo en que se encuentra. Michoacán tiene todo para ser uno de los mejores estados de México –ciudades coloniales hermosas, bosques, playas, cultura, comida, tradiciones-, lo que ha faltado son gobernantes serios y responsables que lo lleven al sitio que le corresponde.

@pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com