Reporte de inteligencia

La Feria de León está llena de menesterosos

Un niño greñudo y flaco, de unos 14 años, se me acercó y me pidió un peso para entrar a la Feria de León. Le di una moneda de 5. “Gracias Don. Con esto, la hago”, me dijo, afuera de la taquilla, listo para entrar, sin dinero, a la gran fiesta de la ciudad.

Se dan cuenta. La Feria de León está llena de personas que piden dinero. Desde que uno entra, hasta que uno sale, hay personas pidiendo una limosna por el amor de Dios. Por ahí anda un niño que llora y pide para el camión de regreso a casa. Por ahí anda una señora con su receta médica de su hijo enfermo. Por ahí anda un payaso en silla de ruedas que cumple ya casi 20 años, trabajando de limosnero.

Y mientras para algunos la Feria es la oportunidad de ponerse borrachos, de bailar y de gozar la vida, apostando en el palenque, para otros, es la oportunidad de conseguir dinero para comer. De ganar unos pesos para llevar a casa y de tener un día sin hambre.

La Feria es la fiesta de todos. De los que pueden pagar un boleto de 3 mil pesos para ver a Alejandro Fernández y de los que piden 11 pesos para completar solo la entrada. De los que gastan 10 mil en una comida con amigos y de los que piden las sobras de Doña Petra para tener una cena digna.

La Feria desigual. La fiesta en donde se aprecian las diferencias. Adentro del palenque, cantan los grupos del Hit Parade. Afuera, cantan los grupos pasados de moda.

Pero más allá de la diversión, están los que no festejan. Los que piden. Los que no quieren escuchar a Julión, sino que sólo están ahí para pedir una moneda. Son los leoneses sin empleo y sin ingresos. Leoneses que van al día y que han llegado a la conclusión de que no les queda de otra que pedir limosna.

Vamos a la Feria a disfrutar. Sí. Vamos a gozar de la vida y a tomar, pero también vamos a observar lo que somos como sociedad. Ahí nos juntamos todos. Ahí, mejor que nunca, nos vemos cómo somos. Vamos a observarnos para entendernos. Y vamos a hacer conciencia de que esas personas que nos piden dinero, viven un León cruel e injusto. A ver cuándo hacemos algo por ellos.

 

Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com