Reporte de inteligencia

El Facebook es una vecindad

Un amigo de un tío político de la secretaria de mi jefe que tiene parientes en Los Limones, jura que ya se robaron a 12 niños. La prima de una señora que trabaja en la fábrica del tío segundo de mi primo, fue testigo del niño que se iban a robar en Altacia.

Así están de imprecisas las fuentes de información que citan los leoneses en los mensajes de Facebook y Twitter, a propósito del bebé robado en la colonia Vibar. Ese caso sí es real. La señora Jessica apareció en la televisión llorando por su bebé Marcos que le fue arrebatado de los brazos. La señora da un testimonio contundente.

Todo lo demás, es fantasía y desinformación.

El Facebook se ha convertido en una vecindad. Una vecindad virtual en donde doña Toña es ahora experta en seguridad y hace un diagnóstico puntual sobre lo ocurre en las calles de León. Una vecindad donde don Pascual trae los últimos chismes del barrio y sugiere usar un silbato para cuidarnos todos, una vecindad donde "El Tuercas" trae las novedades del viejo del costal que ronda León.

No hay seriedad.

No hay rigor periodístico y noticioso.

El chisme se disfraza de noticia hasta convertirse en viral. La mentira es ofrecida como verdad por personas que no tienen la experiencia en el manejo de información y que se equivocan con frecuencia.

Cualquiera cree que puede hacerla de reportero y difundir información a todos sus contactos. Muchos leoneses quieren ganar la exclusiva. La nota grande. La de 8 columnas. El tema de conversación en el café y la oficina. Todos quieren ser los primeros en informar sobre los graves acontecimientos de León y todos opinan sobre la ineptitud de los gobernantes que no hallan al niño.

El chismógrafo quiere hacerse pasar por un periódico.

Tengamos cuidado. El proceso de aprendizaje de un reportero profesional es como de 4 años de Universidad y 2 años mínimo de experiencia en un periódico o en un canal de televisión. Entre más años tenga, mejor. Es un oficio que se aprende haciéndolo, con supervisión y rigor en los datos. El periodista que no tenga ese camino recorrido, siempre estará en riesgo de cometer un error de novato, como por ejemplo dar por cierta una mentira o dar como válidas las versiones del tío segundo de una señora que trabaja en la oficina de mi hermano mayor cuyo hijo fue testigo de un robo vil y despiadado.

Twitter: @pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com