Reporte de inteligencia

Dios mío, hazme diputado, por favor

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), no incluye el servicio de dentista en sus consultas. No lo tienen en el catálogo de servicios a los derechohabientes, por considerarlo no prioritario.

Es decir que los millones de derecho habientes del IMSS no tienen derecho al servicio de arreglarse los dientes, así sean cirugías o problemas serios. Ese gasto tiene que hacerse con el dinero de cada quien en consultorios particulares.

Y no sólo el IMSS excluye a los dentistas, como un servicio básico de los hospitales. Las aseguradoras venden los seguros de gastos médicos mayores sin incluir a los dentistas. Las aseguradoras incluyen todo tipo de operaciones médicas, hospitalización y estudios con especialistas, aunque no los gastos del dentista, como tampoco las operaciones estéticas.

Entonces si el IMSS y las aseguradoras no incluyen los gastos para arreglarse la dentadura, por qué los diputados de Guanajuato sí se autorizan los gastos. Es un abuso. Es un exceso. Los diputados locales tienen una partida de 300 mil pesos de gastos médicos por año y ahí meten toda clase de facturas del dentista.

Los comprobantes de gastos ni siquiera van facturados al Congreso del Estado de Guanajuato. No. Los gastos van facturados a los mismos diputados y ellos hacen la comprobación ante el Congreso.

La comprobación de gastos de los diputados es una vacilada. Con la simple observación de las facturas hay información extraña. El diputado del PAN, Luis Manuel Mejía, presenta una extraña factura de Huixquilucan, Estado de México. ¿Acaso en Guanajuato no hay un buen dentista que pueda atenderlo? Da la impresión de que algunas facturas son conseguidas por los diputados o infladas con la intención de gastar los 300 mil pesos a que tienen derecho.

 

Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com