Reporte de inteligencia

Cuidar a Alondra, no utilizarla

La niña Alondra ni siquiera tiene edad para votar.

Y ya apareció en una campaña política, apoyando a la candidata panista Ruth Lugo.

¿?

Ya la están utilizando.

La fama de Alondra se disparó a nivel nacional para bien y para mal.

Pero hay que cuidar a la niña.

Hay que cuidarla porque no será fácil para ella manejar su nueva fama, producto de haber sido víctima de una injusticia. De la noche a la mañana, Alondra es entrevistada por Adela Micha y camina junto a Josefina Vázquez Mota, y sale en la televisión y los periódicos de todo el país.

Hay que enseñarle a manejar esa nueva circunstancia. De lo contrario la niña tendrá problemas emocionales cuando todo eso se le acabe.

La Interpol ya le hizo daño cuando se la llevó a la fuerza a Houston y se la quitó a sus padres. Y ahora la sociedad podría hacerle daño al usarla para diversos temas, aprovechando su fama pública, pero causándole un daño emocional.

La ex candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota, ya le ofreció escribir un libro sobre su historia. Y seguro por ahí saldrán otras ideas para contar la historia. Pero lo más importante para ella será manejar de manera correcta todo lo que le está ocurriendo.

Lo hemos visto con otros casos similares. Por ejemplo el caso de la joven Lucero que fue víctima de un hombre que la golpeó en Guanajuato y que estuvo en todos los noticieros del país, pero cuando la historia se agotó, ya nadie se acordó de ella. Y Lucero ha tenido que asimilar que ya no es noticia de portada y que su historia ya no despierta el interés de los medios de comunicación.

Eso puede ser de cierto riesgo para cualquier persona y más cuando tienes 14 años, como Alondra. ¿Y quién la cuidará emocionalmente? ¿Quién le explicará que su historia ya no será tan importante dentro de tres meses? ¿O solo la van a utilizar para diversos fines y se olvidarán de ella? Ahí la oficina de Atención a Víctimas y la Procuraduría Estatal de Derechos Humanos, tendrán que acompañarla para no permitir que la utilicen con objetivos personales o de grupo. Ayer, por cierto, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, estuvo en la casa de Alondra para un desayuno.

Como sociedad, tenemos que avanzar en las políticas de atención a víctimas para cuidar a las personas como Lucero, como Karla Silva o como Alondra.

 

@pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com