Reporte de inteligencia

Cuauhtémoc Blanco gobierna su ínsula

La historia del presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, hace recordar a Barataria, la ínsula que gobernó Sancho Panza en el Quijote de la Mancha.

Don Quijote prometió a Sancho Panza un gobierno de poca entidad a imitación de las novelas de caballería y le permitió gobernar un lugar pequeño rodeado de agua para tomar las decisiones a su antojo.

Sancho Panza fue recibido con pompa y fue llevado a la Iglesia y con algunas ceremonias ridículas le entregaron las llaves del pueblo. Después lo sentaron en la silla y lo nombraron gobernador de la ínsula Barataria y lo llamaron don Sancho Panza.

Así le ocurrió a don Cuauhtémoc Blanco. Lo nombraron alcalde, lo llevaron a la silla de una forma barata y comenzó a tomar decisiones en Cuernavaca.

Sancho Panza no sabía leer. Y como no tenía conocimiento de lo que era el gobierno, empezó a confundir acciones y momentos, cometiendo algunos errores y aciertos involuntarios, como Cuauhtémoc.

A su llegada a la ínsula, el futbolista Cuauhtémoc Blanco se peleó con el gobernador Graco Ramírez por no aceptar el Mando Único de la policía, al punto de que lo acusaron de tener detrás al crimen organizado y de tener malas influencias. Después Cuauhtémoc volvió a ser nota por amenazar públicamente a una regidora.

Y esto apenas comienza. El gobierno de Cuauhtémoc Blanco en Cuernavaca promete ser tan divertido y fallido como el de Sancho Panza en el libro de Cervantes.

Por cierto, la costumbre en Barataria era hacer una pregunta algo dificultosa al nuevo gobernador, de cuya respuesta el pueblo toma y toca el pulso del ingenio de su gobernador y, así, o se alegra o se entristece con su venida. La primera respuesta de Cuauhtémoc Blanco como gobernador de su Barataria fue: "Está cabrón lo que se robaron". Motivo suficiente para que Cuernavaca esté triste por su llegada.

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