Reporte de inteligencia

El Chapo, agacha la cabeza

La fotografía es de colección. Joaquín El Chapo Guzmán, el narcotraficante más buscado del planeta, dueño de una fortuna de mil millones de dólares, el sucesor de Al Capone, sometido y esposado, como un hombre inofensivo. Ni se ve peligroso. Su actitud es la de un hombre resignado y derrotado. Hasta agacha la cabeza. Camina encorvado y su mirada está hacia el suelo con frecuencia. En varias de las fotografías, se ve humillado. Un marino, con el rostro cubierto, incluso lo agarra del cuello como faltándole al respeto.

Vimos a El Chapo sin poder. El Chapo sin sicarios. Sin Cuerno de Chivo.

La cara es la misma, pero su bigote tupido lo hacía ver distinto.

Nada qué ver con aquella imagen de 1993, cuando aparecía en Almoloya, con su clásica chamarra color caqui.

No se ve tan viejo. No tiene muchas canas, su cabello luce negro o café oscuro (tal vez se lo pinta). Parece un agricultor adinerado de por ahí de Sinaloa. Tiene la apariencia de un hombre normal, como un ganadero o un empresario local. Viste de camisa de manga larga algo formal y pantalón negro de mezclilla. Su mirada es cordial, a pesar de la circunstancia. No asume ninguna actitud retadora, ni amenazante. No se ríe, como La Barbie, cuando fue detenido. Ni se burla, como aquellos mafiosos que han sido detenidos. El Chapo se comporta como un hombre correcto. Como un señor de la droga, casi como un caballero si es que puede ser un caballero un hombre con esa historia de muerte y destrucción.

Se decía que estaba en Guatemala.

Se decía que se movía en Durango o Chihuahua.

Muchos juraban haberlo visto en Nayarit, en Ixtapa, en Ciudad Juárez o en Guadalajara.

Lo mismo se decía que andaba en Puerto Vallarta que en Zihuatanejo, en San Blas o en Los Altos de Jalisco. 

Incluso había una versión de que tenía casa en San Francisco del Rincón, Guanajuato.

Pero la leyenda urbana, llegó a su fin.

Joaquín El Chapo Guzmán se escondía en Sinaloa y fue detenido en Mazatlán.

El hombre más buscado del planeta, se escondía en su propia tierra.

Se movía en siete casas conectadas por túneles. Tenía acceso a un drenaje y por ahí escapó horas antes. Había 43 vehículos a su disposición (19 blindados). Sus hombres se escondían en 16 casas y 4 ranchos. El Chapo estaba oculto en el territorio que más dominaba: Sinaloa.

La imagen quedará para el recuerdo. Como aquella imagen de Caro Quintero tras las rejas, como la foto de Daniel Arizmendi El Mochaorejas con el cabello largo tipo náufrago, como la foto de Mario Aburto capturado y sin parpadear en Almoloya.

Cayó El Chapo. Vuelve a prisión. Chapo a prisión. Capturado. Asombran con Chapo. Cayó. Así decían ayer los periódicos del país en sus titulares.

Las portadas son de colección. Para la historia.

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pablo.carrillo@milenio.com