Reporte de inteligencia

El Cártel de Pénjamo

La captura del narcotraficante José María Chávez, “El Pony”, en el municipio de Pénjamo, enciende la alerta en esa región de Guanajuato. Un narco pesado de Los Caballeros Templarios vivía en Guanajuato como un agricultor próspero y dueño de un hipódromo austero en un pueblo del municipio.

¿Cómo es posible que nadie se haya dado cuenta de eso en Pénjamo? ¿Cómo es que El Pony organizaba carreras de caballos clandestinas todos los fines de semana y nadie pensaba que algo había mal en eso? ¿Cómo es que de pronto llegue un hombre al pueblo con mucho dinero y nadie investigue quién es en realidad? Es muy simple. Todo eso es posible en Pénjamo porque históricamente en ese municipio ha habido traficantes y delincuentes.

Tanto así que hay quienes hablan del Cártel de Pénjamo.

La presencia de narcotraficantes en Pénjamo hace creer que hay un Cártel en la región, una organización que hoy por hoy está ligada a Los Caballeros Templarios, pero que antes estaba vinculada a los de Sinaloa.

Pénjamo es una región estratégica para el tráfico de drogas. A 15 minutos de distancia, está Michoacán y Jalisco, de tal forma que los capos pueden moverse en tres estados en cuestión de minutos.

Por lo mismo ahí se esconden los capos.

Ahí se refugian los delincuentes, en las comunidades, y aprovechan que además hay hombres de armas tomar. En Pénjamo, hay personas armadas en los ranchos y suelen disparar, sin ser necesario. Así que los narcotraficantes han encontrado en Pénjamo cierta facilidad para instalarse. Así que eso hace creer que en Pénjamo hay un cártel de las drogas. A lo mejor los capos no han decidido ser una organización pública, ni están articulados como Los Templarios, pero sí son un grupo de narcos que viven en el mismo territorio y que tienen acciones en común, como un cártel.

 

Twitter: @pccarrillo

pablo.carrillo@milenio.com