Reporte de inteligencia

Bienvenido el Cónsul de Japón en León


Durante décadas, los únicos japoneses en León, eran los que arreglaban bicicletas en la calle Miguel Alemán y los de la mercería Comercial Kay. Pero a partir de esta semana, vamos a tener a un cónsul honorario de Japón en León.

Los japoneses llegan a Guanajuato como si fuera la tierra prometida. Han venido tantos que ya se requiere un Cónsul Honorario. Por cierto, no es un japonés, es un empresario de León. Se trata de Miguel Ángel Franyutti Gómez, propietario de la empresa Exportaciones y Comercio Internacional S. C. (Proeci).

Los japoneses llegaron ya. Al momento, según Germán Estrada, el delegado del Instituto Nacional de Migración (INM), hay entre 2 mil 500 y 3 mil japoneses en Guanajuato

Son ya el segundo país con más residentes en el Estado, sólo detrás de los norteamericanos que son entre 12 mil y 15 mil habitantes en Guanajuato, primordialmente en San Miguel de Allende.

Jamás habíamos tenido un consulado de un país en León. No era necesario. Nunca hubo tantos argentinos, ni tantos norteamericanos, como para tener una oficina de su país aquí. Hoy por hoy sí se requiere un consulado de Japón. Hay cientos de trámites todas las semanas para que puedan desempeñar su trabajo en las empresas.

En Guanajuato hay más de 70 empresas japonesas, entre ellas las plantas de Mazda en Salamanca y Honda en Celaya.

La migración japonesa está modificando los hábitos laborales en la entidad. Son demasiado serios y puntuales. Piden responsabilidad a los proveedores. Y tienen un nivel alto de lealtad y compromiso con los proyectos.

Todo lo japonés se incorpora a nuestras vidas. En Walmart hay una isla especial de productos japoneses. Los señores que arreglan bicicletas en la Miguel Alemán ya se sienten como en casa. Y los hombres japoneses se están casando con las mujeres guanajuatenses. Están emparentando. De tal forma que viene por ahí una generación de niños japoneses guanajuatísticos o, si se prefiere, guanajuatenses ajaponesados.