Reporte de inteligencia

Auditorías rudas contra Salim y contra Bárbara, ¿y a los demás?

Las auditorías del ISSEG de Miguel Salim y de la alcaldía de Bárbara Botello, son serias y profundas, con ganas de encontrar algo ilícito.

A estos dos personajes les revisaron hasta las muelas.

Pero entonces surge la duda: ¿Y por qué no les buscan así a todos los gobernantes?. Así de rigurosas deberían ser todas las auditorías para garantizar que los funcionarios hagan gobiernos honestos y eficientes.

Se aprecia entonces que sólo hacen auditorías severas a los personajes incómodos y a los adversarios políticos. La auditoría de Miguel Salim, dada a conocer esta semana por Milenio León, demuestra que lo revisaron con lupa –la subió a Internet por fin el órgano de Fiscalización Superior-. Le detectaron desabasto de medicamento, medicinas caducas, compras a un solo proveedor, asignaciones directas y gastos en exceso de obras en farmacias.

Los auditores se metieron a todas las áreas, con muchas ganas de encontrar. Revisaron los contratos de la fallida torre Estrella, las asignaciones de las franquicias de farmacias y las obras de la plaza del Mariachis. Fueron minuciosos en la revisión de todos los documentos y procesos. Hasta que encontraron.

Así deberían ser las auditorías.

Lo mismo hicieron con Bárbara Botello. Ayer los panistas dieron a conocer algunos gastos en viajes y contratos de focus group que consideran irregulares. La auditoría contra Bárbara también es intensa. Le buscaron por todos lados.

Es evidente que en ambos casos se hizo un trabajo a profundidad, con la firme intención de encontrar algo.

No se hizo lo mismo, en cambio, con los gobiernos de Juan Manuel Oliva y de Ricardo Sheffield. Ahí las auditorías no encontraron nada, porque buscaron por encima.

Una auditoría seria casi nadie la aguanta. Por más cuidado y ordenado que sea un gobernante en sus gastos, si le buscan, encuentran. Eso fue lo que les pasó a estos dos personajes, hoy lastimados ante la opinión pública por las auditorías concluidas.

Lo importante ahora es que hagan auditorías a fondo de todos los gobernantes. Sólo así se dedicarán a gobernar sin robar, ni poquito, como el ex alcalde de San Blas, cuyas auditorías, por cierto, lo exculparon.

Twitter: @pccarrillo
pablo.carrillo@milenio.com