Visión Económica

Los petro-precios y el dólar

Esta última semana ha sido de muchas noticias económicas que repercuten en todo ámbito: hemos visto el precio del barril del petróleo caer por debajo de los 70 dólares y en una economía como la de México, que depende en gran parte de las exportaciones petroleras, esto afecta de manera considerable.

El Gobierno Federal anunció hace ya algunos días que estará blindando a través de instrumentos financieros el precio del barril de petróleo para que, en caso de que los precios sigan disminuyendo, el precio se asegure en línea con lo presupuestado para los egresos en el año 2015, pero esta cobertura costó a los mexicanos una prima de 10 MMDD.

Ante la caída de los precios del petróleo, los países en donde el precio de la gasolina se rige con base en el precio internacional del petróleo, los ciudadanos tienen beneficios al ver una gasolina más barata; pero en un país como México, en donde la gasolina se encuentra subsidiada y el precio lo fija el país directamente, no veremos este beneficio. Sin embargo sí lo harán nuestros hermanos fronterizos que pueden cruzar con el vecino del norte y comprar gasolina más barata.

Esta crisis de precios se acentúa cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo decide hace un par de días en reunión, no disminuir la producción como apoyo a detener el descenso, sino que continuará con sus mismos niveles. Por otro lado hemos visto en las noticias que el dólar se encuentra por los cielos y ha dado duros golpes al peso al verse cotizado incluso en más de 14 pesos por billete verde y esto obedece básicamente a las siguientes razones:

Los mismos precios del petróleo, pues el mercado interpreta que al ser México una economía petrolizada, el país tendrá menores ingresos y con ello menor gasto; y por el otro lado, al hecho de que la economía de Estados Unidos incrementará sus tasas de interés el año entrante, lo que encarecerá su moneda y recordemos también que esta semana, Estados Unidos anunció un crecimiento del 3.9% para el tercer trimestre del año, lo que implica ante los analistas una recuperación más rápida que lo esperado y con ello el término del ciclo de estímulos monetarios por parte del gobierno americano.

Esta fortaleza se ve reflejada con un dólar americano más fuerte.