Visión Económica

¿Qué pasa en Brasil, afecta esto a México?

Esta semana nos tocó ver a la otrora primera economía de Latinoamérica inmersa en una situación política sin precedente: el senado brasileño determinó procedente la destitución de su Presidenta Dilma Rousseff.

Brasil,  inmerso en una crisis política y económica vive estos momentos de lo que pudiera determinarse como un “Golpe de Estado” por parte de los afectados, es un reflejo de la insatisfacción por parte de los brasileños hacia las políticas tomadas por el gobierno de Rousseff.

Brasil era la primera economía de Latinoamérica y principal competidor de México en la zona; comenzó a tener problemas por sus elevados niveles de deuda, principalmente en dólares. Brasil pasó de tener un tipo de cambio de 2 reales por dólar a un tipo de cambio de 4 reales por dólar, derivado del incremento en la tasa referencial de Estados Unidos. Esto permite a los mexicanos darnos cuenta de lo que sí es un problema cambiario, comparándolo con la apreciación del dólar frente al peso en nuestro país.

Con la baja en la economía global, Brasil retrocedió en sus niveles de producción en 3.9% del PIB, lo que deja a México con grandes oportunidades de convertirse en el referente de Latinoamérica.

A Dilma Rousseff se le acusa de falsear información financiera del país para hacer ver la crisis menos complicada de lo que en verdad es; fue además muy criticada la pelea por la sede del mundial de 2014, pues la inversión en infraestructura se financió con deuda, apostando a que la obra pública y gasto de gobierno ayudaría al crecimiento del PIB, situación que  no se logró y aun así se luchó por ser también la sede de los Juegos Olímpicos de este año.

Previo a ser Presidenta de ese país Dilma Rousseff fue directora de Petrobras, la empresa estatal que tiene a su cargo la extracción del petróleo brasileño, en donde apenas hace unos meses se destaparon situaciones de corrupción y tráfico de influencias y tal vez la cereza del pastel fue la reciente incorporación a su gabinete del ex presidente Lula, su predecesor y colega del Partido de los Trabajadores.

Esto es un ejemplo de democracia para muchos y estas facultades del congreso podrían sentar las bases del futuro político de Latinoamérica.

En México estamos creciendo a tasas muy bajas de alrededor del 2.5% y es momento de crecer. ¡Adelante!