Visión Económica

Reducción en la tasa de interés

Hace una semana, los mercados financieros se vieron sacudidos por una inesperada noticia económica en México. El Banco de México, rector de la política monetaria del país, anunció que recortaría su tasa de interés objetivo en 0.5% para dejarla en 3% Este es un mínimo histórico en México. La pregunta es, ¿Qué significa esto y como beneficia o perjudica esta tasa de interés? Toda economía tiene como mecanismo natural de control de la inflación la tasa de interés. Cuando la inflación se encuentra elevada, el banco central sube su tasa de interés para mandar al mercado una señal de que el costo del dinero es más caro y así inhibir el consumo. Por otra parte, cuando la tasa inflacionaria se encuentra controlada, el banco central tiene la libertad de  bajar su tasa de interés a manera de abaratar el costo del dinero y de esta manera buscar que el consumo interno se incremente y con esto, tratar de reactivar la economía y generación de empleos. Hace un par de semanas hablamos acerca de la reducción en la expectativa de crecimiento para este año.

 El banco central, al ver esta disminución en el PIB esperado decidió apoyar al gobierno disminuyendo la tasa de interés y tratar así de generar un mayor crecimiento en la economía, al tener la inflación controlada, ya que la expectativa en el incremento de los precios es del 3.5% para este año, cifra que se encuentra dentro de los límites permitidos por el Banco de México, que establecen, mantener la inflación anual en un rango del 3% +/- 1% Por otra parte, los individuos dentro de la economía que tienen recursos disponibles, no ven atractivo el mantener el dinero en el banco, ya que el interés recibido es menor al de la tasa inflacionaria, lo cual incentiva la búsqueda de proyectos productivos que permitan mantener el poder adquisitivo de la moneda y así generar empleos y hacer girar la maquinaria económica. 

A estos niveles de crecimiento, México difícilmente creará 510 mil empleos este año (La STPS estima 600 mil) que es una cifra muy baja en comparación con el millón de empleos que nuestro país necesita al menos, para dar cabida a los recién egresados de las universidades, personal desocupado y mano de obra tan valiosa como la de la edad avanzada y personas con discapacidad, cultura que toda empresa debe adoptar en México.