Visión Económica

Primer Trimestre de 2014

Terminó el primer trimestre del año y las cifras siguen siendo aún muy débiles. En enero, la economía creció en 0.8% a tasa anual, lo que nos permite ver aún un panorama desalentador y que dista mucho del 3.9% esperado por el Gobierno Federal.

Al día de hoy, ya el Banco de México y diversas casas de análisis, han reducido sus expectativas de crecimiento para este año. La cifra del 0.8% a tasa anual de enero, la dio a conocer la semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a través de su Índice Global de la Actividad Económica (IGAE).

Este indicador sirve para tener un previo del dato del Producto Interno Bruto, que se genera trimestralmente. Todo esto se debió a la caída en la producción en el sector primario, es decir, agricultura, ganadería y pesca, no obstante el sector industrial y el de servicios tuvieron un ligero crecimiento. 

Cabe mencionar que aunque la industria tuvo un crecimiento, apoyado básicamente por la industria manufacturera, el sector de la construcción tuvo una caída más y esto lo vemos reflejado en la crisis que aún viven las constructoras de vivienda y la falta de obra pública que pueda reactivar el sector.

Como contraparte, la previsión que se tiene para finales del sexenio es aún positiva y personajes como Guillermo Ortiz, comentó la semana pasada que México crecerá a tasas del 5% para final del sexenio apoyado en las reformas. 

¿Qué se debe hacer entonces? ¿Esperar es la única manera de salir adelante? El Gobierno sin duda debe liberar las obras publicas que se tienen previstas para generar empleos, pues sin estos, el consumo se ve afectado y con ello el crecimiento del país. 

Las leyes secundarias en materia de regulación energética, han demorado y esto hace ver más lejana la llegada de inversión por parte de los particulares para desarrollar la industria petrolera en México y con ello dar más y mejores empleos a los mexicanos. 

Si bien los números macroeconómicos del país, son estables, estos deben verse reflejados a nivel individual y las familias deben sentir el beneficio. 

Todos esperamos que el segundo semestre del año sea el más pujante de este año y que las bases se asienten en este segundo trimestre para comenzar a ver el despegue de la economía y que esto se refleje en bienestar en las familias mexicanas.