Visión Económica

México: por afrontar el triunfo de Trump

A pesar de todas las encuestas que apuntaban como ganadora de la contienda electoral a Hillary Clinton, Donald Trump se erigió como el nuevo presidente de Estados Unidos de América.

Esta noticia ha provocado un huracán en los mercados financieros del mundo: tan solo al día 9 de noviembre, las bolsas del mundo operaban ya con pérdidas, entre las cuales se hizo muy evidente la de Japón, que perdió más del 5%, y cabe mencionar que Japón es la tercera economía del mundo; en EU, la bolsa se vio más afectada que con el suceso de las Torres Gemelas; y en México, al cierre del pasado jueves, la Bolsa ya llevaba un pérdida de casi 7% y el tipo de cambio tocando una cotización histórica de $21.20 por dólar al cierre del jueves. ¿Qué se espera venir?

 Sin duda, mucha volatilidad; nuestra moneda podría caer más en los próximos días, razón por la cual el Banco de México deberá intervenir elevando la tasa de interés.

Es importante mencionar que México cuenta con más de 170 mil MDD en reservas y una línea de crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por más de 80 mil MDD, lo cual podría ser un paliativo a la situación.

Esto, aunado a una inflación controlada y un nivel de capitalización de los bancos sano, puede ayudar a México a enfrentar de pie esta situación. Apenas se escucha por fuentes no confirmadas que Trump ha invitado al director de JP Morgan como su secretario del Tesoro, esto será un factor determinante para los mercados. Es decir, el ir conociendo quién podría ocupar los puestos del gabinete de Trump, se espera que sean personajes que puedan llevar la política fiscal de la mano con la monetaria a cargo de la Reserva Federal para que las cosas caminen bien.

Si bien es muy abrupto iniciar con políticas restrictivas como el 35% de arancel a los productos mexicanos y la salida del TLC, el empresariado en EU deberá imponerse ante este tipo de medidas que tampoco le benefician a EU. Esperemos todo haya sido estrategia de campaña; y del muro, de ese, mejor ni hablamos.