Visión Económica

Idiosincracia del mexicano y el Buen Fin

Hoy inicia el Buen Fin 3ª edición; para muchos, una oportunidad de adquirir buenas ofertas; para otros no tan buenas o ficticias, y para algunas empresas la oportunidad de incrementar sus volúmenes de ventas y deshacerse de inventarios. Para otras, la oportunidad de incluso engañar a la gente, pues la Profeco cuenta con una lista negra de 98 empresas, encabezadas por tiendas mayoristas que se allegan de socios, y cadenas de supermercados a nivel nacional, cuya sede es el norte del país.


Pero, ¿nos imaginamos a esas cadenas internacionales haciendo esto en su país de origen? Desde luego que no, pues las autoridades regulatorias y de competencia económica así como las de protección al consumidor tienen buenas bases jurídicas que evitan estos abusos.
Lamentable es ver que hasta hace poco supimos acerca de una cadena americana que pagó sobornos en México para el establecimiento de sus tiendas por los permisos requeridos, y si en este contexto citamos a la banca que lleva buen parte del negocio, ya que según los datos de este evento indican que  en las dos ediciones anteriores, el 56% de las compras se efectuaron con tarjetas de crédito.


Nos preguntamos si acaso es de beneficio para todos este programa; pero en fin, es un muy buen intento de incentivar el consumo y con ello la economía que se encuentra hoy en día caminando muy muy lento.


Aquí entra el cuestionamiento de que si acaso la palabra NEGATIVIDAD caracteriza a los mexicanos. ¿Por qué? Hoy nos quejamos del magro crecimiento económico que se espera alcance el 1% este año; pero nos olvidamos de que el crecimiento en 2000 y 2001 y 2006 y 2007 fue negativo y es hoy en día la derecha quien lo reclama, olvidando las cifras rojas en sus gobiernos que hacen ver a este 1% muy positivo.


Hablando de competitividad en México, cada vez nos vemos más rezagados y vemos dentro de las empresas a muchos colaboradores tratando de explicar “El POR QUÉ NO” se hacen las cosas, en vez de buscar “EL CÓMO SÍ” se pueden llevar a cabo; lamentable este tipo de idiosincrasia.
Basta ver a comunidades extranjeras triunfar en México al ayudarse unos entre otros y no dedicarse a juzgar los males; ojalá esto lo pudiéramos inculcar a las futuras generaciones.