Visión Económica

Ahorro e inversión

Existe comúnmente un desconocimiento acerca de la diferencia entre los términos ahorro e inversión. Los economistas definimos el ahorro como la diferencia entre el ingreso y el consumo, mientras que el término inversión implica el hecho de poner a trabajar el dinero, es decir, hacer que el dinero genere más dinero. 

El ahorro no necesariamente es del todo benéfico, ya que el fenómeno económico natural, conocido como inflación, hace que el dinero pierda su poder adquisitivo en el tiempo, debido al incremento de los precios. Es por demás común el escuchar hablar acerca del guardadito debajo del colchón, que no siempre es lo más seguro, debido a que además de la inflación, el papel moneda tiende a estropearse con el tiempo si no tiene los cuidados adecuados. Otra opción común es llevar nuestros ahorros al banco, pues creemos que ahí se encuentra seguro y si bien es un lugar que ofrece esa seguridad que esperamos, la inflación puede pasar esos filtros de seguridad sin ser un delito.

¿Acaso las ollas y sartenes que nos ofrecen al aperturar una cuenta en una institución bancaria es lo que el poco o mucho dinero que hemos ahorrado a lo largo del tiempo y con el sudor de nuestra frente como reflejo de un arduo trabajo, se merece?

Para todos nosotros la respuesta lógica debiera ser NO.Este año la inflación esperada es de un 3.6%, es decir, que los precios incrementarán en promedio en esta medida, razón por la cual nuestros ahorros  invertidos deben generar al menos ese 3.6% al año para de esta manera preservar el poder adquisitivo; de otra manera sería mejor gastarlos, ya que lo que este año compramos con $100.00, el año entrante costará $103.60 y al no obtener ese rendimiento en nuestra inversión lo que podemos comprar este año, será inaccesible el año entrante.

La recomendación es, para todos aquellos quienes alcanzan a generar un ahorro, pues no nos quitemos de la cabeza que el 52% de los mexicanos viven al día; busquen para sus ahorros un instrumento de inversión que genere al menos como rendimiento, la tasa inflacionaria y olvidémonos de la cuenta de cheques y la tarjeta de débito que no generan absolutamente nada y no nos dejemos engañar con rendimientos exorbitantes, ya que debemos considerar que las tasas de interés a nivel global son bajas en estos momentos.