Emprendiendo con sentido humano

Innovación disruptiva

La innovación disruptiva se refiere a como puede un producto o servicio producir una ruptura brusca con la manera como se hacen las cosas, llevando a ese producto o servicio a liderar su mercado.

En 1884 a sus 30 años George Eastman patentó el primer rollo fotográfico; en 1888 perfeccionó la cámara fotográfica y para 1892 creó la compañía Eastman Kodak. Durante cerca de 100 años dominó el mercado mundial de la fotografía acaparando para 1976 el 90% de la industria. A mediados de esa misma década el investigador de Kodak Steve Sasson presentó a la junta directiva de la empresa la primera cámara digital. Los ejecutivos de la empresa al ver que esta nueva tecnología estaría compitiendo con sus productos líderes decidió ocultarla y no introducirla al mercado. Para la década de los 90’s, la empresa empezó a batallar financieramente con la transición del mercado a la cámara digital. En enero de 2012 la empresa se declaró en bancarrota.

¿Cómo pudo una empresa que en 1976 dominaba el 90% del mercado fotográfico quebrar 28 años después? Hay muchas razones, pero creo que podemos marcar como punta de lanza aquella presentación de la primera cámara digital a los directivos de la empresa. Cuando le preguntaron a Steve Sasson cuántos años se tardaría esta tecnología en ser comercialmente viable, él estimó 20 años; pero cinco años después, en 1981, Sony sacó a la venta la primera cámara que permitía reproducir imágenes sin revelarlas, y el resto es historia. La falla en la estimación se debió a la introducción de los microprocesadores, los cuales permitieron a los dispositivos digitales evolucionar de forma exponencial, es decir, de forma disruptiva.  Nunca podremos saber si la historia de Kodak hubiera sido diferente de haber cambiado su estrategia, pero con toda seguridad los habría ayudado. En 1884 George Eastman innovó disruptivamente con su rollo fotográfico y le permitió dominar el mercado por más de 100 años. Sus sucesores en Kodak tuvieron una segunda oportunidad de continuar con esa innovación disruptiva y no la aprovecharon, llevándolos a la quiebra. La tecnología está siendo tan disruptiva que cualquier invento que se quiera realizar es alcanzable, por lo que lo alto a que cualquier persona o empresa quiera llegar está en su capacidad de soñar y poner manos a la obra.