Emprendiendo con sentido humano

Conociendo la cultura China


Durante 10 días tuve la oportunidad de conocer China y visitar a alumnos de la Prepa Tec Multicultural mientras estudiaban su programa de verano en Beijing. Esta experiencia creo que ha sido muy enriquecedora, porque pude corroborar alguna de la información que publican en periódicos o comentan por la televisión sobre aquel país que todos vemos tan lejano y diferente al nuestro.Lo que más me impactó de China es que todo es en grande para ese país.

Son tantos los habitantes que cualquier espacio que construyan, lo piensan en gran escala y para el largo plazo. Esto parecería que debería estar pasando en los últimos años que ha sido el boom de su economía, pero al visitar algunos de sus templos y edificaciones de la antigüedad, me doy cuenta que siempre han pensado así buscando trascender generaciones y no solo años.  Sus templos son majestuosos y sus murallas imponentes  al igual que sus modernos rascacielos son de los más altos del mundo.La cultura china es milenaria pero podemos ver que muchos siguen conservando sus costumbres y respetando muchas de las tradiciones a pesar del paso del tiempo. Por ejemplo se  puede observar en los parques tanto a jóvenes como a mayores practicando el Tai Chi como una forma de esparcimiento. La comida es algo que también han conservado a través del tiempo y es muy diferente a la nuestra.

Tienen sabores muy fuertes y comen muchos vegetales, lo que se puede ver en el físico de sus habitantes, ya que la mayor parte de las personas que ves en la calle son delgadas. Las raciones que la gente come son pequeñas pero muy variadas por lo que al término de la comida, no te sientes tan lleno como después de una hamburguesa o unas tortas.Platicando con los alumnos  de la Prepa Tec tras su graduación del curso de Mandarín impartido por  la Universidad Normal de Beijing, coincidíamos en que puedes conocer muchos de los aspectos tanto del idioma o la cultura de los libros, pero hasta que vives en sus ciudades, degustas su comida y convives con su gente es que realmente puedes empezar a entender su cultura.  Ya sea que estuviéramos en la Gran Muralla en Beijing, viendo a los guerreros de Terracota en Xian u observando los rascacielos de Shanghai y Hong Kong, la interacción con la gente de las ciudades te permitía vivir lo que es realmente China.