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El súper sabio

En 1943, Leo Kanner describió el autismo; y en 1944 Hans Asperger describió el síndrome de Asperger. Había diferencias, los niños autistas que Kanner describía tenían retraso mental y apenas podían hablar; mientras que Asperger describió a sus niños como “máquinas de inteligencia”.

En 1981 se propuso el Síndrome de Asperger para referirse a niños autistas con niveles de inteligencia normales. En el autismo el desarrollo cerebral es anómalo. Los factores genéticos influyen, pero también un padre de 50 años tiene 10 veces más probabilidades de tener un hijo autista, las infecciones, la falta de oxígeno durante el embarazo, predisponen al nacimiento de un autista.

Los síntomas en el niño aparecen como a los 3 años de edad, los autistas no establecen contacto con los demás, tienen dificultad para demostrar sus emociones o sentir empatía.

Son torpes y hacen movimientos estereotipados; apenas toleran el contacto físico a pesar de que lo necesitan.

Fue el mismo descubridor  del autismo Leo Kanner quien propuso erróneamente que las madres frías como una “nevera” eran las culpables del autismo. Hoy se ha asociado el autismo con un mal desarrollo del cerebro durante la vida intrauterina.Uno de cada diez niños con espectro autista, tiene facultades especiales; es decir posen un talento muy especializado que contrasta con el retardo mental que también pueden sufrir.

Los talentos suelen darse en el área de las matemáticas, el cálculo y el arte.

Con una memoria extraordinaria. Un niño autista se hizo famoso por haber sobrevolado en helicóptero la ciudad de Roma; al terminar el vuelo hizo un dibujo de dos metros en donde cada casa, cada ventana y columna coincidían con una fotografía de Roma. Pero algo llamaba la atención: No dibujó ninguna persona. El punto débil del autista es la socialización.

El cerebro de estos sabios autistas está dañado, unas áreas funcionan superperfectas con un número mayor de interconexiones neuronales. Kim Peek- Rainman- era capaz de leer en un abrir y cerrar de ojos dos páginas a la vez de un libro, una con cada ojo.

Así memorizó y pudo leer cerca de diez mil libros. Aun así Peek no podía ser independiente y necesitaba ayuda todo el día. Este tipo de talentos se encuentran en las regiones inferiores de la corteza cerebral; pero en las personas normales son reprimidas por las regiones superiores. En teoría todos tenemos talentos ocultos que podrían manifestarse al bloquear las funciones superiores.

En algunos enfermos que han sufrido un traumatismo intenso del cráneo o una hemorragia cerebral o tumor, sufren secuelas perdiendo la capacidad para hablar o socializar; y a veces durante el curso de la enfermedad desarrollan dotes o talentos especiales para pintar o escribir compulsivamente. 


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