VADEMECUM

La lengua de Dios

Siempre ha existido curiosidad sobre cuál es el idioma de Dios; es decir, en qué lengua se comunicaría con todo el mundo. Es un hecho que el ser humano adquiere en la niñez el idioma que va a hablar durante el resto de su vida; a esto se le conoce como “lengua materna”.El emperador Alemán Federico II se propuso descubrir la “lengua de Dios” en el año 1211, y decidió aislar a un grupo de niños de su madre; los niños serían educados en completo silencio, en espera de que tarde o temprano brotara la lengua de origen “la lengua de Dios”. Lamentablemente el idioma de Dios nunca apareció en estos niños. Los niños no pudieron hablar y murieron tempranamente. Los niños huérfanos que  durante la segunda guerra mundial permanecieron  en asilos y casas “hogar” fueron atendidos por personal inapropiado, con poco tiempo para los niños y el contacto físico fue mínimo. Estos niños sufrieron dificultad para hablar y expresarse, con trastornos psicológicos importantes. Para poder desarrollar un buen lenguaje es indispensable una adecuada interacción con la gente que rodea a los niños, un buen entorno facilita el aprendizaje y la capacidad para dominar otros idiomas es mayor. Durante la etapa intrauterina y la infancia un buen desarrollo cerebral es una garantía para el desarrollo del lenguaje. Durante los primeros años de vida nuestro ambiente determina la formación y maduración de los centros cerebrales del lenguaje. Una vez que pasa esa etapa, el sistema neuronal ya está maduro, y nos cuesta más trabajo aprender otro idioma, aunque desde luego si es posible hacerlo a través de interconexiones y aumento en la plasticidad cerebral. En 1861 Paul Broca realizó la autopsia de un paciente que apodaban “Tan”, porque era la única sílaba que podía pronunciar. Al morir “Tan” la autopsia fue realizada por Broca, quien encontró lesionada esta área del lóbulo izquierdo del cerebro y que denominó área de Broca. Esta área de Broca es fundamental para el desarrollo y mantenimiento del lenguaje. Cuando un enfermo sufre de una embolia o un tumor cerebral en el área de Broca, su sintomatología es que no puede hablar, es decir sí logra entender, pero no puede hablar- afasia-. El problema con este tipo de secuelas es que el paciente se desespera de poder entender lo que se le está diciendo, pero al intentar hablar lo hace incorrectamente o de una manera que no se le entiende; los pacientes se deprimen y entristecen con el paso del tiempo. La rehabilitación del lenguaje es útil y con reaprendizaje se puede recuperar una buena parte del habla.


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