VADEMECUM

¿Por qué chocamos al hablar por celular?

Cuando nos enteramos que algún conocido tuvo un accidente automovilístico al ir hablando por celular, es fácil pensar que la causa fue por “menso”. Es decir, nosotros creemos que para el ser humano es muy sencillo desarrollar dos o más actividades simultáneamente, y que aquella persona incapaz de hacer dos funciones a la vez es un torpe.

¿Pero cómo es posible que el cerebro humano con sus 100 mil millones de neuronas no pueda manejar un auto y hablar por celular simultáneamente?

Lo mismo se preguntan los conductores después de chocar. ¿Pero cómo es posible que no lo haya visto? ¿Cómo es posible que no logremos ver las cosas que están frente a nosotros? Este fenómeno de la mente humana se conoce como “ceguera por desatención”, no podemos ver los objetos que hay a la vista porque la atención está centrada en otra parte.El cerebro funciona de esta manera: filtra los objetos y dirige su atención a lo que considera más importante en ese momento.

Al conducir un auto y hablar por teléfono celular, nuestra atención está en la plática telefónica, y lo que vemos frente a nosotros permanece fijo o como una imagen “congelada” sin cambios.

Las neuronas se bloquean y no perciben los cambios que están frente al volante.

Durante un experimento se observó a un grupo de estudiantes universitarios; unos iban en pareja platicando, otros caminaban solos hablando por celular; cuando un payaso en bicicleta paseó frente a los estudiantes, todos los que caminaban en parejas lo vieron, pero sólo la mitad de los que hablaban por celular se percataron de la presencia del payaso.

El cerebro humano ha evolucionado durante miles y miles de años; se perfeccionó para dejar de lado las distracciones y asuntos sin importancia, lo hizo a tal grado que se concentra para hacer bien una sola función.

De esta forma “el hombre de las cavernas” estaba atento al clima, pero sobre todo trataba de detectar cualquier señal que anunciara la presencia de un depredador; esa era la diferencia entre cazar y ser cazado. Hoy una distracción al conducir también puede ser la diferencia entre vivir o morir.

Por eso a veces miramos pero no vemos. 


vademecum_64@yahoo.com