VADEMECUM

El amor del amor

Cada persona tiene un olor distintivo y particular que lo distingue de los demás. Y la atracción amorosa podría ser desencadenada por el sentido del olfato.

Es posible que seamos susceptibles a la seducción de los aromas. Hace 100 años, un naturalista Jean Fabre encontró un capullo de un insecto, se trataba de la “hermosa polilla imperial”; lo llevó al laboratorio y lo dejó ahí toda la noche, a la mañana siguiente, del capullo emergió una hembra, y por la ventana abierta entraron cerca de 150 machos de polilla imperial; el abdomen de la hembra había secretado una sustancia invisible, cuyo olor había atraído el cortejo de los machos desde una distancia de casi dos kilómetros. A esta sustancia la llamó: Feromona.

Desde hace muchos años los pueblos antiguos han utilizado los extractos de las glándulas odoríferas de gatos, castores, pájaros etcétera para enamorar a las personas.

El cuerpo humano produce sus propios afrodisiacos olfatorios. El hombre y la mujer tienen pequeñas glándulas en la axilas, cuello, alrededor de los pezones y las ingles.

Este “sudor erótico” puede enloquecer a cualquiera. Los poetas y novelistas creen que el aroma de las axilas de una mujer  puede “liberar al animal enjaulado dentro del hombre”.

El famoso Napoleón escribió en una carta a su amada Josefina: “ Llegaré a Paris mañana por la noche. No te laves”.¿Podría el olor de un hombre realmente enamorar a una mujer?. Es posible que la esencia viril atraiga a una mujer. En la cavidad nasal existen cerca de 5 millones de neuronas olfativas que se comunican directamente con el cerebro; en especial con el sistema limbico, área que controla nuestras emociones y sensaciones más primitivas como el éxtasis, la lujuria y el erotismo. 

El olor de una mujer o de un hombre, sin duda puede despertar una cantidad de recuerdos valiosos; aun sin haber percibido ese olor durante años; al volverlo a oler, los recuerdos brotan.

Un experimento pudo descubrir la atracción de un hombre; cuando se dio a olfatear a un grupo de mujeres las prendas de diferentes deportistas después del juego; cada una eligió al hombre adecuado en base al olor de cada prenda. Tal vez la frase  “El Amor es ciego” sea cierta, pero el olfato podría ser imprescindible para la unión de una pareja. Las compañías de perfumes han hecho todo lo posible por desvanecer y ocultar la esencia natural de hombres y mujeres.

Pero en la intimidad tanto hombres como mujeres anhelan conocerse aun más después de una ducha.  Porque, aunque otras funciones y órganos desaparezcan, el olor y la esencia olfativa de la persona amada permanecerán imborrables durante toda la vida.  


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