VADEMECUM

La Testosterona y el Hombre

En el hombre la reducción de la testosterona en sangre, sucede a partir de los 30 años. La disminución es paulatina, pero progresiva, y la sintomatología es variable en cada varón. La queja más recurrente en los hombres de entre 35 y 60 años de edad es la pérdida del “Deseo Sexual”, acompañado de cansancio y desgano, algunos dicen haber perdido la “Fuerza” muscular, y definitivamente la “Potencia” en el desempeño sexual está por los suelos. Es obvio que esto afecta la vida diaria de los hombres y la relación de pareja. En estas personas con Andropausia la disfunción eréctil no suele ser un problema importante, los pacientes incluso comentan: “¡Mi problema Doc, no es la erección, son más bien las ganas!” Estos pacientes cursan también con insomnio y falta de concentración, y dicen sentirse con “la pila baja”. En ellos se busca inicialmente descartar algunos otros problemas como depresión, infecciones, diabetes etc. Simultáneamente se miden los niveles de Testosterona en sangre y cuando estos están bajos, entonces se puede administrar testosterona de manera externa. Existen varias formas de administración, como los parches, y el gel de testosterona, su uso es diario y se toleran bien; la administración intramuscular con dosis cada tres o seis meses. Los pacientes con bajos niveles de testosterona y que tienen síntomas, generalmente mejoran en su “Desempeño Sexual” y también en el tono muscular. Antes de administrar testosterona habrá que medir sus niveles en sangre, y también los niveles de antígeno prostático, esto se hace con la finalidad de descartar cáncer prostático. En los pacientes que ya tienen cáncer de próstata la testosterona puede favorecer su crecimiento. Pero en general la administración de testosterona es muy bien tolerada. En los pacientes con infartos o angina de pecho se debe ser cuidadoso. Recientemente se han empleado los implantes o “pellets” de testosterona natural o bioidénticos, estos tienen el tamaño de un grano de arroz y se colocan debajo de la piel, a nivel de los glúteos. Con una pequeña incisión de medio centímetro.  La aplicación hormonal es rápida e individualizada, y cada varón nota la mejoría en diferentes aspectos. Con el implante la liberación de la testosterona es diaria y gradual durante seis meses. Luego de la colocación como a las cuatro semanas se valora al paciente, y suelen referir mayor tono muscular, mejoría en la concentración, dormir bien, la libido y el rendimiento sexual aumentan. Es frecuente que se sientan con mas ¡Vigor y Energía! 


vademecum_64@yahoo.com.mx