VADEMECUM

¿Por Que Murió Aquiles?

En 1926 Otto Loewi, durante el decimosegundo Congreso Internacional de Investigación, mostró una idea que se le ocurrió en un sueño. El estaba preocupado por demostrar el funcionamiento del nervio vago; que se llama así porque “vaga” por nuestro cuerpo particularmente  en el corazón.

Cuando estimulaba el nervio vago del corazón de una rana, observó que los latidos cardiacos disminuían, luego de hacer eso, extrajo la sangre del corazón y se la administró al corazón de otra rana; los latidos cardiacos disminuyeron también.

Otto Loewi supuso que el nervio vago secretaba una sustancia capaz de controlar la actividad del músculo cardiaco; no podía verla ni medirla, pero la nombró “vagustoff”; luego se pudo aislar a esta sustancia y se le conoció como: Acetilcolina. 

Resulta cómico que la idea del experimento surgiera de un sueño, porque la acetilcolina también influye en el cerebro para hacerlo soñar mientras dormimos. Las terminaciones nerviosas que están en “contacto” con los músculos; le “dan la orden” de movimiento a través de la acetilcolina. Cuando la acetilcolina no está presente, los músculos se paralizan.

Los venenos de las serpientes contienen bloqueadores de la acetilcolina y paralizan a sus presas; también el curare, una sustancia que se extrae de plantas, produce parálisis;  las tribus utilizan el curare para recubrir sus flechas y cazar.

Cualquier persona puede morir de un flechazo en el corazón; pero nadie muere de un flechazo en el talón.  Se cree que durante la batalla de Troya, la flecha  lanzada por Paris al talón de Aquiles contenía curare, por eso los músculos respiratorios de Aquiles se paralizaron y lo “asfixiaron”.  

Hoy en día, durante la ejecución de los condenados a muerte por “Inyección letal”, luego de acostar a la víctima para que no muera de pie, se le administran dosis de morfina y sedantes para dormirlo y evitar el dolor; pero lo que en realidad mata a la persona, es la inyección de lo que conocemos como “relajantes» musculares, como el vecuronio, cuya acción es justamente bloquear la acetilcolina, impidiendo la contracción de los músculos respiratorios que están en tórax, el pecho deja de moverse y el condenado muere al no poder respirar.

Es patético: Se obliga a la víctima a relajarse, hasta que muere.  


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