VADEMECUM

Knockout: KO

Era el round 6, cuando el rostro de Pacquiao se encontró con un derechazo de J.M Márquez;  cayó fulminado ante ese brutal puñetazo, el alarido de todo el público brotó en la arena y en las casas de los mexicanos. Fué dramático el knockout, los comentaristas entre ellos el excampeón de boxeo J.C. Chávez estaban eufóricos por el triunfo. Pacquiao tardó varios minutos antes de “volver a este planeta”. Está claro que en la euforia y el entorno del boxeo nadie piensa en los efectos del golpe bien “conectado” en la mandíbula del pugilista. El cerebro se desconecta, las neuronas se paralizan y desordenan por unos segundos, algo similar sucede cuando se somete a los enfermos a electrochoques o cuando un paciente convulsiona. El boxeador noqueado permanece semiconsciente, pierde la memoria, se tambalea por todo el ring, intenta sujetarse de las cuerdas, las piernas parecen hilos, no le obedecen y por instinto pugilista trata de levantarse de la lona, los ojos desorbitados, la mirada perdida y no responde al conteo del referí. Algunos pugilistas han muerto de un knockout; generalmente presentan una hemorragia cerebral ahí mismo en el cuadrilátero; pierden la conciencia y ya no la recuperan en el hospital. Cuando tuve oportunidad de hablar con el simpático “púas” Olivares en un bar de esta ciudad, hablaba como si estuviera ebrio, aunque hacía años que no tomaba ni una gota de alcohol. Otros boxeadores sufren el daño neurológico de manera crónica, al ser golpeados en la cabeza combate tras combate. Las secuelas del boxeo se conocen como “Punch-Drunk” es decir borrachera por golpes, los púgiles caminan tambaleantes, se mueven con lentitud, su habla es confusa, terminan dementes y otros padecen de Parkinson. Entre el 40 y 80% de los boxeadores profesionales padecen de estas lesiones cerebrales postraumáticas y el 17% de ellos cursan con la enfermedad de Parkinson. Las neuronas se van destruyendo paulatinamente, los cambios en el cerebro son parecidos a los enfermos de Alzheimer. Durante un KO el cerebro es golpeado súbitamente con gran fuerza y se estrella contra la base del cráneo o agujero occipital; se daña el tronco encefálico que es el sitio que regula las funciones vitales como la temperatura, la respiración y ritmo cardiaco; si el daño es intenso el boxeador caerá en estado de coma; algunos se levantan y tambalean buscando su esquina, para finalmente desplomarse en el banquillo. En la arena de box difícilmente se encuentra con médicos capacitados, equipo y área de enfermería  adecuados. El noqueado es trasladado inconsciente en una camilla, luego de unos minutos valiosos sin “hacerle” prácticamente nada. Mohammed Ali en el ring volaba como mariposa y picaba como abeja; fue un púgil bravucón que hablaba hasta por las orejas; termino rígido casi sin caminar ni poder hablar a consecuencia del Parkinson. En el box se trata de derribar al rival a golpes, el daño inmediato está claro en el ring; las secuelas cerebrales también. La pregunta es: ¿Es un Deporte? 


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