VADEMECUM

Futbol y daño cerebral

Recordando, hace muchos años, cuando practicaba el boxeo, viene a mi la sensación de nausea, mareo y dolor de cabeza horas y días después de un enfrentamiento, lo único que hacía era “quedarme callado”. En esos años los síntomas eran para mi inexplicables.

Pero desde finales del siglo XIX se sabe que las lesiones en la cabeza y la conmoción cerebral pueden producir pérdida de la memoria. Habitualmente un boxeador que recibe un golpe en la cabeza y sufre conmoción cerebral siendo noqueado, puede recordar que acudió a la pelea, pero tiene en blanco todo lo que ocurrió después; esto pasa porque el cerebro con los golpes no alcanzó a almacenar los recuerdos y la memoria se borró.

Algo similar sucede en todos los deportes de contacto, como el fútbol, hockey y rugby.El 17 de febrero del 2011, Dave Duerson, un jugador  profesional de fútbol americano, se suicidó, pero antes de darse un balazo en el pecho, dejó una nota donando su cerebro para el estudio de lesiones cerebrales asociadas a la práctica del fútbol americano. Los resultados de la autopsia mostraron la presencia de lesiones cerebrales, neuronas degeneradas y cicatrices, con áreas de inflamación crónica.

Este tipo de daño se conoce como Encefalopatia por Traumatismo Crónico (ETC).  

En los jugadores afecta las emociones, el juicio, el humor, los impulsos y la memoria. Dave Duerson ganó dos Super Bowls,  en el 85 con los Osos y en el 90 con los Gigantes. Portaba el número 22 en su camiseta, se colocaba en la defensa del equipo y recibía fuertes impactos en el casco.

Fue uno de los mejores defensivos en la historia de la NFL o Liga Nacional de Fútbol Americano. Los casos de suicidio en atletas que practican deportes de alto impacto aumentan; las contusiones repetidas favorecen la depresión, insomnio y demencia.

Estos hallazgos se contraponen con la máxima del deporte: ¡Mente sana en cuerpo sano! Hoy todas las organizaciones deportivas tendrán que cambiar sus reglamentos en los deportes de “golpeo”; primero detectado el trauma, descansando al jugador y permitiendo que sea examinado médicamente.

En los niños y juveniles el cerebro y músculos son inmaduros y no absorben los golpes adecuadamente. Al jugador se le enseña a ocultar el dolor y no quejarse, hay que “tener valor”. En el deporte profesional el dinero abunda.

Las técnicas de entrenamiento,  el reglamento del juego y medidas de protección en el casco para el americano o  los guantes de boxeo que absorban mejor los impactos, son algunos cambios obligatorios que ya no se pueden retrasar. 


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