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Éxtasis

El ser humano, cuando entra en Éxtasis: Entra en un estado de conciencia distinto al normal, de hecho siente que su mente está fuera del cuerpo, es insensible a estímulos externos sobre todo no siente dolor, la vivencia del éxtasis puede ir acompañada de alucinaciones, estas vivencias psíquicas escapan a la realidad normal. Al llegar a este estado Extático se logra la unión con el universo, el cielo, lo divino, Dios. Llegar a estos estados de éxtasis  ha sido siempre a lo largo de la historia una meta, que el hombre ha buscado; principalmente en el ámbito religioso. Incluso hay quienes piensan que estos estados extáticos son el origen de la religión, o por lo menos su expresión más intensa. El éxtasis es la liberación del alma, la realidad eterna más allá del tiempo y del espacio. Una vez alcanzado este estado, las personas suelen transformarse. Parece ser que durante el éxtasis se activan áreas cerebrales que normalmente están “dormidas”.La manera común de alcanzar el éxtasis en el terreno religioso es a través del ayuno, la oración, los cánticos, la danza, la soledad y en ocasiones la embriaguez y el uso de sustancias tóxicas.El éxtasis “tóxico” en el que se utilizan sustancias como el LSD, la mezcalina o peyote, la cocaína es un estado que se obtiene sin depender de un proceso de preparación religiosa. Estos estados de éxtasis “tóxico” poco tienen que ver con la mística, palabra que se deriva del sánscrito “mus” que quiere decir secreto u oculto. Sin embargo la población ordinaria que desea alcanzar esa sensación de felicidad y  alegría al unirse con el universo o el paraíso, ha optado por dejar de lado la religión; pero persiste en su idea de alcanzar el estado extático. De ahí surgió la droga mejor conocida como “Extasis” que es -metilendioximetanfetamina- distribuida entre los jóvenes como “tachas” o “cristales”. El consumidor de “éxtasis” entra en un estado de alegría y amistad, se muestra entusiasta, palabra que curiosamente significa “estar con Dios”, se tornan extrovertidos, eufóricos y relajados, aumentando la excitación sexual; por eso también es conocida como la “droga del amor”. El consumidor de éxtasis parece infatigable, no tiene sueño, ni hambre ni sed; de ahí que los jóvenes lo empleen en las famosas fiestas llamadas “Raves”, en donde pueden bailar continuamente durante más de seis horas, escuchando música electrónica. Los efectos del “éxtasis” aparecen luego de una hora de haber tomado la “tacha”. Hoy esta droga se considera ilegal, pero hay sectores que han propuesto su legalización y comercialización. 


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