VADEMECUM

La Barriga de Sancho Panza

En el periodo Medieval la «gordura» fue vista como un vicio, una falta de contención y de autocontrol, la desmedida como pecado. Durante la época del Renacimiento siglo XVII la observación de la «gordura» se hizo distinta, aquí ya se señalaba al «cuerpo» y la gordura extrema (hoy obesidad) fue criticada como debilidad y « pesantez enorme», asociada con la pereza y holgazanería. Las comilonas entre los nobles no desaparecieron, pero se hacía hincapié en la agilidad y el refinamiento. La delgadez y la esbeltez se imponen como signos de modernidad. El vientre abultado, es un insulto para la imagen, el «gran tamaño» de las barrigas era una falta de sutileza algo «grosero».A finales del siglo XVI Shakespeare crea un personaje «gordo y barrigón», una forma de vida en Falstaff, quien fuera descrito como «torpe barrigón», «colchón de sebo», «bola», «pan de sebo». El descrédito y la ofensa es notable.El Sancho Panza de Cervantes juega un papel un poco distinto, las burlas permiten ver el «disfrute» de la vida, del corazón contento y la «panza llena». La barriga grande de Sancho Panza es notable; el alimento como comida terapéutica que alivia el corazón y el cerebro. Tal vez si Sancho Panza gobernara, las prescripciones medico-dietéticas irían a la basura, el médico terco en la dietética sería encarcelado, lo ideal en el mundo de Sancho es la carne y las bebidas. Todo lo opuesto a las recetas médicas. En este personaje no resalta la « torpeza», Sancho es pícaro, un campesino gordo y chaparro, que se convierte en Escudero de un «hidalgo». Es un «gordo» bribón y burlón, con un lado de pillo; pero que opone su realismo práctico a los delirios de su «señor». Sancho Panza prefiere comer en vez de soñar. Prefiere los placeres inmediatos, los que están a la mano y cerca de su boca. Dijo Sancho: « aquí traigo una cebolla y un poco de queso, y unos cuantos mendrugos de pan; pero no son manjares que pertenecen a tan valiente caballero como vuestra merced». Este es el inicio del «gordo» simpático y gracioso, con el cerebro vacío de preocupaciones y el estomago lleno de comida. Para la época ya era importante resaltar las desventajas de la gordura, aunque poco se sabía de consecuencias en la salud. La robustez y gordura empieza a ser sospechosa, pero de sus efectos en el organismo, aun prácticamente nada. Al campesino se le acusa de «comidas y bebidas desenfrenadas». El «educado» cortesano al ver a los campesinos decía: « Al ver pasar a esas gentes, con el rostro encarnado y el culo gordo, creí ver una multitud, volviendo de la vendimia».


vademecum_64@yahoo.com.mx