Comunicación en línea

La vida es bella

Aunque la frase "La Vida es Bella" podría remitirnos a algún discurso de algún motivador o coach personal, así como a la película escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni en 1997, en realidad debería ser un "mantra" utilizado en esta época contemporánea en la que el mundo tecnológico y globalizado contrasta con la pérdida de sentido de los seres humanos y sus múltiples formas de adicciones, entre ellas a las personas, a la neurosis, al estrés, al sufrimiento y a cualquier tipo de sustancia exógena.
Un mundo cada vez más material, donde la ley del más fuerte parece prevalecer como si viviéramos en la jungla, está ocasionando personas llenas de diversos tipos de trastornos mentales y emocionales por una completa insatisfacción personal y una imperiosa necesidad de aprobación colectiva.
Personas llenas de resentimientos, culpas y frustraciones que evaden sus realidades y se auto condenan a "sobrevivir" en esta gran jungla de asfalto y de aparente sinsentido, padecen cada vez más no sólo trastornos de conducta, sino enfermedades mentales e incluso físicas derivadas de su forma de vida.
En pleno siglo XXI, a la par de la maravilla de los avances de la ciencia y la tecnología a favor de la comodidad humana y sus sociedades globalizadas, encontramos también cada vez más diversos esfuerzos para ayudar a las personas a encontrar su balance y equilibrio físico, mental y espiritual.
Multiplicación de consultorios psiquiátricos y psicoterapéuticos, constelaciones familiares, especialistas en "coaching", desarrollo humano y liderazgo, proliferación de grupos de autoayuda, diversificación de religiones y todo tipo de cursos espirituales en plena época del auge científico y tecnológico, son indicadores de que como sociedad y en lo individual, la gente tiene avances y logros inimaginables para las generaciones ancestrales, pero a la vez un retroceso en los aspectos básicos en la esencia de los seres.
De hecho, cualquier tipo de manifestaciones de lo que hoy se denominan como personas neuróticas, que pudieran desarrollarse en alcoholismo, drogadicción, conductas compulsivas y obsesivas e incluso llegar a perfiles psicóticos, son un índice creciente en la población que llegan a considerarse ya asuntos de salud pública y criminológica.
En casos extremos, la medicina tradicional es un remedio, la medicina alternativa es cada vez más creciente y todos los libros de textos de superación, terminan recomendando una receta infalible: aceptación, alegría de vivir y crecimiento espiritual.
Si las personas llegáramos a la conclusión de que debemos transitar de la agonía de sufrir a la maravillosa alegría de vivir, nuestro mundo sería muy diferente y las personas tendríamos mucha salud, abundancia y nos ahorraríamos muchos padecimientos de todo tipo.