Comunicación en línea

¿Dónde está la prevención?

El viernes pasado tuve acceso de primera mano a saber de un evento festivo de alguna preparatoria privada de Puebla en la que había conocidos personales en ella y que aunque no trascendió en las noticias, saturó los mensajes de whatsapp y similares de muchos padres de familia que tenían a sus hijos en esta celebración que fue súbitamente cancelada por exceso de asistencia, riñas y presumiblemente consumo de drogas.

Como no es mi intención dar a conocer el hecho porque ello correspondería a las autoridades o los periodistas que cubren la fuente policiaca, me limitaré a hacer una reflexión sobre este hecho en el que ni siquiera daré datos precisos ni de los organizadores, ni de los asistentes, porque mi objetivo no es relatar lo sucedido sino más bien abrir un espacio de pensamiento crítico colectivo acerca de este tipo de hechos que pueden suceder con mucha frecuencia en nuestra comunidad.

La información que fluyó fue que una generación de tercero de preparatoria de esa escuela particular, organizó el festejo “de regreso a clases” en el que incluyeron a todos los estudiantes de bachillerato, sin hacerlo oficialmente con la venia de la directiva del colegio, como un evento de invitación abierta en un lugar amplio que no contaba con los permisos necesarios, sin vigilancia, sin un plan de protección civil y con la facilidad de “pasa la voz”, lo cual ocasionó un sobre cupo, pleitos, quejas de los vecinos que fueron quienes dieron parte a la policía y finalmente cuando los uniformados llegaron a revisar, encontraron adolescentes con estupefacientes y tuvieron que llamar a la autoridad federal para finalmente dar por concluida la fiesta cerca de la media noche, cuando apenas empezaba.

Las preguntas que muchos padres de jóvenes que asistieron y que sirven como reflexión son entre otras ¿sabemos dónde y con quienes exactamente salen a divertirse nuestros hijos o somos muy laxos al otorgar permisos? ¿Cuándo los jóvenes planean algo así, hay alguna autoridad que pueda regularlos? ¿Eventos de este tipo son mucho más riesgosos que ir a “antros” a lugares establecidos? ¿Cuántos eventos de estos suceden cotidianamente donde fluye la droga y el alcohol entre adolescentes? ¿Estamos conscientes de que nuestros hijos son “carne de cañón” para caer en las adicciones, si no estamos atentos a los factores de riesgo que los rodean?

Una historia como esta de una escuela de clase media alta, parece ser cada vez más común en nuestros días y las preguntas que deberíamos estarnos haciendo en realidad serían ¿Dónde está la prevención en el cuidado de nuestros hijos? ¿Dónde están los programas oficiales de prevención de adicciones de parte de las autoridades de gobierno, de la sociedad civil, del sector educativo y de los padres de familia? ¡Hay mucho qué hacer, así que hagamos algo entre todos!

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