Comunicación en línea

Una nueva forma de comunicarnos

En virtud de que hay ya muchas y muy buenas plumas que cotidianamente escriben sobre política, gobierno y de las esferas del poder, que es el tipo de análisis que tiene diferentes matices, con la venia de la dirección editorial hemos decidido que este espacio “Comunicación en Línea” a partir de este martes dejará de abordar esos aspectos de nuestra cotidianeidad y se enfocará en otros relacionados a los procesos de comunicación pública en temas noticiosos o bien al complejo arte de comunicarnos de los seres humanos y nuestros valores intrínsecos, así como de aquellos temas sociales que para muchos pudieran pasar inadvertidos y que son parte vital de la construcción de nuestras comunidades.
Casos como el de la actriz Lucero y su cacería expuesta en redes sociales, de lo cual ya muchos han debatido desde el aspecto de la protección y respeto a los animales hasta la legalidad de este deporte, como también voces a favor o en contra del linchamiento de la cantante.
He leído opiniones extremas como las de aquellos que dicen que es incongruente cuestionar la cacería, mientras los humanos seguimos comiendo carne animal, como infiriendo que los protectores de animales deberían ser veganos, como también he visto expresiones en contra del linchamiento de las figuras públicas por aspectos relacionados a sus vidas privadas, porque sólo denotan el tipo de sociedad con “doble moral”, distraída de los aspectos fundamentales del país, al menos en el debate de las redes sociales.
Con respeto a quienes están a favor y a quienes están en contra de la cacería y discrepando de quienes asumen que a las figuras públicas no se les debe exhibir por los aspectos de su vida privada, tendríamos que acotar que lo que sucedió con la actriz televisiva es un reflejo de una sociedad mediatizada y global, en la que los medios de comunicación ya no son exclusivos de la prensa, radio y la televisión, sino que el poder real de las redes sociales está haciendo que nuestras comunidades evolucionen a ventanas públicas con un amplio grado de exposición donde cada vez más, lo privado se hace público.
Desde el momento que algo se publica en una red social, cualquiera que esta sea, con el contenido que tenga y al margen de quien emita la publicación, pasó de ser un tema de la vida privada a convertirse en un episodio de la aldea pública y como tal, consciente de la dinámica que ello trae consigo.
Si en el caso de Lucero la publicación hubiera quedado en la revista impresa que divulgó las fotografías de la actriz-cazadora, el tema acaso hubiera trascendido a los programas de radio y televisión de espectáculos y con ello sólo a ese público cautivo, sin pensar que su viralización en las redes sociales sería el tema de interés masivo más costoso a su prestigio en la vida de la cantante.
Es sólo un ejemplo de los complejos procesos de comunicación contemporáneos, en los que las figuras públicas deben tener un mejor manejo de imagen, relaciones públicas y  criterio, además de estar conscientes de que una vez en las redes sociales, lo privado ya es el dominio público.