Comunicación en línea

La era del guruismo

La modernidad en que vivimos actualmente, la globalidad y el desarrollo tecnológico, ha traído muchos beneficios, pero como todo, también ha propiciado algunos aspectos que pueden influir negativamente en nuestra sociedad, como la proliferación de gurúes que sin el menor recato y la menor ética, ofrecen sus servicios en redes sociales, en publicidad alternativa y, ante un evidente vacío existencial y un continuo estrés de muchas personas, no sólo se convierten en un peligro sin regulación de ningún tipo, sino además coadyuvan a desprestigiar a los diferentes especialistas que sí tienen certificados y estudios válidos en diversas áreas de la salud, física, mental y emocional.

Con el debido respeto a quienes sí están capacitados y cuentan con las cartas credenciales, certificaciones y cédulas oficiales para ejercer en diferentes áreas de la salud alternativa y otras especialidades que tratan con la evolución y condición humana, desafortunadamente la masificación de la información, la accesibilidad de cursos en línea y la cultura de los diplomados exprés, ha provocado la aparición de una especie muy influyente en una sociedad ávida de respuestas a sus carencias y necesidades: las y los gurúes multi-especialistas.

Contrario a lo que sucede en el desarrollo profesional y productivo, en el que se busca una especialización cada vez más específica y que conlleva una preparación muy focalizada para tener mayor capacidad y experiencia, los nuevos gurúes ahora estudian de todo un poco, la mayoría de las veces sin un certificado que los avale, y de pronto es muy común hallarlos ofreciendo sus servicios múltiples como aquellas o aquellos brujos de mitad del siglo pasado, a quienes recurrían “las abuelitas” cuando los métodos tradicionales ya no les daban esperanzas.

Hace poco leí una tarjeta de presentación de alguien que lo mismo ofrecía sus servicios de psicoterapeuta, terapista reiki, canalizador de ángeles y algunas modalidades más para la sanación de las personas, lo que me hizo pensar en este artículo y a manera sarcástica pensé hacia mis adentros, sólo les faltó ofrecer lectura del tarot, masajes y barridos para la mala suerte, lo cual antes era muy normal encontrar en los mercados populares y en algunos estratos sociales, y que ahora en las redes sociales abundan y se ofrecen con honorarios nada económicos y van dirigidos a otro nivel económico, como una tendencia snobista contemporánea.

En lo personal respeto los métodos alternativos y creo que en efecto, la medicina tradicional puede encontrar un excelente complemento en cada una de estas modalidades, aunque también creo que cada una requiere toda la seriedad debida y la especialización, ya que como bien dice el refrán “el que mucho abarca, poco aprieta” o bien “zapatero a tus zapatos”

 

Twitter @omarcervantes67