Comunicación en línea

El cambio inicia en cada persona


Hace algunos días leí por ahí una anécdota que decía que una rosa siempre se acepta como una rosa, así como la flor de loto asume su ser flor de loto, sin que la rosa quiera ser flor de loto o viceversa y terminaba diciendo que por eso no hay flores neuróticas.

Como esos mensajes que me indican que hoy debo trabajar algún aspecto de mi vida en particular, ayer casualmente asistí a una plática de superación personal que mencionaba la "falta de aceptación" como una de las causales más importantes de neurosis y tragedias individuales.

"Tenemos un alto grado de consciencia en la vida de los demás y casi nula en la propia", decía Salvador V. a la vez que explicaba que los seres humanos solemos llamar amor a lo que normalmente deberíamos llamar control y dominio.

Durante el arranque de la semana de aniversario del Grupo Valle de Puebla de los grupos de AlAnon para familiares de alcohólicos o adictos, este experimentado orador, uno de los más invitados en todo el país en este movimiento, contundentemente señalaba que "nos encanta andar de metiches en la vida de los demás tratando de componerlas y cambiarlas y casi nunca estamos dispuestos a cambiar nosotros mismos".

Hice en ese momento una pausa mientras planeaba mi artículo de hoy y cambiaba radicalmente el tema del día a raíz de estas pláticas y me preguntaba si bajo esta óptica tiene validez el lema de la campaña municipal por el tercer informe de gobierno en Puebla que a su letra dice que "hoy es mejor".

En este sentido, más allá de los baches cubiertos en el trienio, las luminarias adicionadas a la ciudad, los logros en seguridad o el sin fin de acciones y proyectos que el alcalde Eduardo Rivera Pérez habrá de enumerar esta tarde, para decir que Puebla "hoy es mejor" significa que cada uno de los poblanos aceptamos nuestra realidad, nos hacemos responsables de lo que nos corresponde y hemos decidido cambiar nosotros, lo que nadie haría por nosotros mismos.

De pronto imaginé hacia mis adentros lo maravilloso que sería en el mundo entero si los seres humanos en lugar de quejarnos, comenzáramos por aceptar nuestra realidad, dejáramos de buscar culpables y decidiéramos tomar las riendas de nuestras vidas sin importar las circunstancias que nos rodean y dejando de responsabilizar a las instituciones, gobiernos, personas, condiciones económicas y demás, que conforman la lista de quienes nos han hecho "sus víctimas".

Al escuchar hablar a Salvador V. concluí que la receta que nos estaba dando no es exclusiva para familiares de alcohólicos, ni siquiera para los propios adictos, es una solución muy amplia para todo quien ha decidido dejar de sufrir para sentir la alegría de vivir, desde la aceptación y el cambio de sí mismo.

Felicidades a estos grupos de AlAnon por hacer público su aniversario y por compartir con la población en general, esta forma tan sencilla para mentes tan complejas, para alcanzar la felicidad.