Comunicación en línea

Urge profesionalizar atención de adictos

Hace apenas unos días se dio a conocer un estudio que establece que más de dos mil centros de ayuda a adictos y alcohólicos en el país no están regulados y son lugares de maltrato a los derechos humanos, humillación a la dignidad de la persona y cualquier cantidad de vejaciones, que lo único que están haciendo es agravar la atención a los pacientes que además de que normalmente son obligados a internarse, sin su consentimiento, al salir inmediatamente vuelven a consumir la sustancia de su preferencia.

Los reportes de las asociaciones civiles Colectivo por una Política Integral Hacia las Drogas y Colectivo de Acción y Transformación Integral, relatan con detalle y con testimonio de algunos entrevistados, las acciones que por cierto están siendo investigadas por la ONU en su relatoría de torturas, exhortando a todos los países del mundo que aún permiten estas prácticas y desafortunadamente México es uno de ellos, para que cierren de inmediato este tipo de centros y se desarrollen políticas públicas para enfrentar el grave problema de las adicciones como un tema de salud y enfermedad.

En el documento presentado hace un par de semanas a los medios, Cupihd y Coacti hacen un llamado a las instituciones públicas y privadas, a las instancias reguladoras de gobierno y a todos los involucrados en la prevención, tratamiento y atención de enfermos con adicción, para que se desarrollen modelos basados en evidencia científica y en el respeto absoluto a los derechos humanos.

Para el nuevo comisionado nacional contra las adicciones, Manuel Mondragón y Kalb, este es uno de los retos mayores debido a que en México abundan este tipo de “centros de ayuda”, nuevas modalidades de grupos de ayuda mutua fuera de la norma, establecimientos que indebidamente usan el nombre de Alcohólicos Anónimos y cuya corriente está fuera de la regulación sanitaria, así como clínicas que comienzan a proliferar sin tener las bases mínimas para la atención de los pacientes.

Desafortunadamente esta mala imagen que es la que trasciende a los medios de comunicación cuando sale a la luz pública algún escándalo por muerte, violación o vejación, es entre otros factores, uno de los que hacen que en México siga siendo un estigma negativo el pedir ayuda para algún enfermo de adicción, con la mala idea de que su familiar será maltratado.

Es importante saber que nuestro país si tiene clínicas que cumplen la norma 028 que es la que regula esta materia, así como otro tipo de instancias, centros ambulatorios, y grupos de ayuda mutua debidamente avalados, por lo que sería un paso importante que las autoridades dieran a conocer la lista de todos aquellos que sí son autorizados y ayudar así a la población a tomar la decisión correcta para la atención del adicto, para diferenciarlos de los irregulares y comenzar a cambiar la imagen de los que trabajan profesional y éticamente al servicio de este creciente problema de salud.

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