Comunicación en línea

Maestría en Comunicación Mediática

Para quienes somos estudiosos de los fenómenos de comunicación masiva, la semana pasada de forma paralela (o quizás premeditada dicen algunos escépticos) se suscitaron dos hechos que merecen diversos análisis en forma y fondo y que en ambos casos terminaron siendo actos persuasivos.

La aprobación de la reforma hacendaria en el Congreso de la Unión con sus diferentes matices, dependiendo del partido que emitiera el posicionamiento, así como el “rescate” de las Águilas del América a la Selección Nacional, han sido dos capítulos dignos de análisis de las técnicas y ciencias de la comunicación.

Ambos casos tienen similitudes muy claras. Al final del mensaje no eran estrategias de comunicación o información, sino prácticas persuasivas claras para imponer un criterio o una decisión y aparentemente en ninguno de los asuntos existió empatía o análisis de lo que el remitente quisiera recibir, sino más bien utilizaron la técnica de “reacción en crisis” para salir “lo menos mal librados”.

En el caso de la reforma fiscal, PRI, PRD y partidos aliados emitiendo un mensaje de que es una acción de carácter eminentemente social con beneficio para las mayorías, mientras el PAN optó por “rasgarse las vestiduras” y en una macro-campaña de “no más impuestos”, quizás sabiendo que con todo y su oposición la nueva ley sería aprobada, trató de autoconstruirse una imagen con evidentes tintes políticos y al igual que todos los partidos, olvidaron el debate técnico del tema y pasaron por alto lo que la población o los expertos en materia pudieran pensar, limitándolo a un “tira –tira” partidista.

A final de cuentas, PAN, PRD, PRI y todos los demás, alguna ocasión, dependiendo de la posición que hayan jugado en el tablero político, en ciertas circunstancias han aumentado los impuestos, así que una población ávida de ser escuchada, seguramente no le cree a ningún partido y arraiga en su mente la idea de que “todos son iguales” y sólo buscan llevar “agua a su molino”, sin pensar en realidad en cómo reciben sus declaraciones los mexicanos ordinarios.

Escuché de un taxista decir que todos los diputados son iguales, incluyendo los del PAN que ahora quisieron ser próceres de la patria y cuando pudieron no hicieron nada por el ciudadano, por lo que ya no le creen a nadie y en todo caso para escuchar noticias mentirosas y manipuladoras, prefieren seguir la novela de la Selección Mexicana de futbol que es igual un show, pero al menos más atractivo y menos doloroso para su bolsillo.

En medio de estos espectáculos mediáticos en los que las Chivas del Guadalajara apoyan al América en pro del país y de rescatar a la Selección Nacional y, el PAN se va contra el PRI y el PRD, su aliado en varios gobiernos estatales por intereses eminentemente de grupos de poder y si la comunicación oficial se reduce a la persuasión, ¿en donde quedan los intereses de los ciudadanos (aficionados) ordinarios de este país?