La alegría de vivir

Una vida con motivos

Uno de los propósitos de la rehabilitación y recuperación de adicciones, a mediano y largo plazo, es ayudarle al enfermo a encontrar motivos diferentes para vivir, muy distintos a los que se tenían en la inercia del consumo, que paulatinamente los fue hundiendo hasta topar con el sin sentido y el sufrimiento que acompaña el fondo de dolor de quienes padecen esta incomprensible patología, pues lo que un día fue placer (así fuera imaginario y pasajero) se transformó en el desierto más grande del adicto.

Sin poder generalizar, sí podemos afirmar que un gran porcentaje de adictos buscaban en el alcohol, las drogas, el juego u otras conductas adictivas, una forma de evadir su falta de motivación para sostener una vida estable, paliar el dolor por las heridas abiertas en algún momento de su historia personal, y conectarse de forma ficticia ante el aislamiento emocional y muchas veces social que los rodeaba.

Por ello, en los tratamientos más exitosos de recuperación se le pide al adicto, una vez que ha comprendido la naturaleza de su enfermedad y la necesaria abstinencia, que elabore un plan de vida con un doble propósito: dotar al enfermo de una estructura diaria que le brinde seguridad con una vida ordenada disminuyendo sus detonadores de consumo; y ayudarle a escribir una nueva historia de sí mismo, con actividades que le mantengan motivado y a través de las cuales pueda sublimar la energía negativa que han dejado de usar en el consumo y que ahora pueden transformar ahora en algo creativo, positivo y constructivo.

Una vida con motivos, una vida de pasiones creativas y constructivas, una vida con propósito que despierte al ser humano valioso que se había escondido debajo de la máscara de la enfermedad.

Es así como observamos que ya en recuperación, los adictos vuelcan su energía en nuevos talentos, se vuelven creativos, asertivos, recobran la confianza en sí mismos e incluso en muchos casos vuelven a hablar de la fe que en algún momento de sus vidas perdieron.

El deporte, las artes, la cultura, nuevos estudios o cursos, servicio a otros y, por supuesto, la espiritualidad, concebida ésta como una forma de despertar de la consciencia, son algunos de los motivos en los que los adictos en recuperación invierten tu tiempo, dinero y energía y comienzan a llenar el vacío que solía acompañarlos y les mantenía en una insatisfacción permanente.

Ya sea a nivel profesional o amateur, por oficio o por pasatiempo, las historias de recuperación de adicciones nos presentan a grandes artistas, deportistas, creativos, emprendedores y nuevos seres humanos que, al dar un cambio de 180 grados a sus vidas, en muchas ocasiones lograron encontrar el verdadero sentido a su existencia, incluyendo el de compartir la forma en que se han recuperado y ayudar a otros a salir adelante.

Mantener metas claras, hacer todo con amor y una pasión creativa y desprendida, enfocarse en sus nuevos proyectos y conocer la paciencia y la perseverancia, son nuevas herramientas con las que se ha podido sustituir al alcohol, las drogas, las apuestas o similares, por lo que algunos llaman, una vida útil y feliz.

omarcervantesrodriguez.esp@gmail.com