La alegría de vivir

¿Y tú sabes qué hacer?

La semana pasada comentábamos que una de las mayores inquietudes de los familiares o amigos cercanos a un bebedor problema o alguien que consume drogas, es saber qué hacer para ayudar a su conocido de la mejor forma.

A propósito de la conferencia que daremos hoy a las 7 de la noche denominada "¿Adicciones? ¿Qué podemos hacer?" y que se ofrecerá en el Espacio Holístico Mente Cuerpo y Alma en Cholula, algunos lectores nos llamaron la atención precisamente para tratar de tener una guía básica del qué hacer en caso de sospecha de adicción.

Así que hoy decidí dedicar este espacio a mis lectores, para resolver en pocos caracteres lo que en la plática ahondaremos con detalle.

Me parece que si hablamos de cinco puntos elementales podemos tener una noción genérica para saber qué hacer: prevenir, detectar, orientar, intervenir y canalizar.

Lo primero que debemos hacer es trabajar en la prevención para fortalecer los factores de riesgo de la persona que está consumiendo de manera excesiva, como podrían ser el medio ambiente en el que se desenvuelve, el medio social, la exposición a la sustancia y algunas características que tienen que ver con la autoestima y la capacidad de comunicar con claridad sus emociones.

En caso de que la persona ya tenga una forma excesiva de consumo y la prevención de riesgos no sea suficiente, hay que conocer cómo detectar la enfermedad de la adicción con algunos criterios clínicos generales que nos puedan permitir normar criterio, si el familiar o conocido están ya teniendo un consumo patológico.

Posteriormente puede venir una orientación inicial como sugerencia de que su consumo le está trayendo problemas, y tratar de hacer conciencia de que debe pedir ayuda especializada.

En caso de seguir consumiendo de manera descontrolada, puede realizarse una intervención profesional que implica involucrar a un especialista de las adicciones, para practicar esta técnica que suele tener resultados muy efectivos.

Finalmente es muy importante saber a dónde canalizar al familiar o conocido, dándole información de las opciones de tratamiento recomendable, previamente consultadas con un profesional o autoridad en materia de adicciones, debido a que existe mucha desinformación y desconocimiento de los lugares o los métodos indicados, y en este paso a veces suelen cometerse errores como enviarlo a un centro que no tiene la norma oficial mexicana o alguna persona que no tiene la certificación o preparación para atender a un paciente adicto.

En otras palabras, en lugar de negar la enfermedad y buscar paliativos momentáneos que no resuelven sino que a veces perpetúan la adicción, hay que conocer el padecimiento, pedir información, perderle el miedo y tumbar todos los tabúes o falsas creencias que existen alrededor de esta circunstancia cada vez más extendida en nuestra sociedad.

omarcervantesrodriguez.esp@gmail.com