Vuelta prohibida

El silencio de AMLO

Andrés Manuel López Obrador rompió hace unos días el estratégico silencio que había mantenido desde hace tiempo al hacer un llamado a una alianza a la sección 22 de la CNTE tras su expulsión del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, que fue rechazado por el magisterio disidente.

El líder del Movimiento de Regeneración Nacional se había concentrado en su permanente campaña a nivel territorial y a promoverse en los spots televisivos de su partido, pero no se había involucrado en las coyunturas políticas manteniendo su movilización y sosteniendo un perfil bajo y lejano del discurso de confrontación que lo caracteriza.

Y es que ciertamente la situación política actual se convirtió en un escenario favorable para El Peje. Tiene como adversarios a grupos debilitados tras las elecciones de 2012 y a un gobierno que tras la aprobación de las reformas estructurales enfrenta una difícil situación de crisis económica, de seguridad y corrupción.

Los competidores de Andrés Manuel López Obrador no se encuentran en las mejores condiciones, mientras que el tabasqueño y Morena tuvieron un exitoso debut en las elecciones intermedias en la Cuidad de México, que será su plataforma para impulsar su nueva candidatura presidencial en 2018, frente a un panismo absolutamente dividido y un perredismo golpeado precisamente por la salida de los sectores que apoyan al lopezobradorismo.

Con ese panorama enfrente, López Obrador simplemente ha dejado correr los tiempos mientras fortalece su estructura partidista, busca aliados y evita declaraciones radicalizadas, conocedor de que ese tipo de discurso ocasionó que los electores de perfil moderado le retiraran el apoyo.

Hay que estar atentos y observar cómo evoluciona la imagen y las preferencias de Andrés Manuel López Obrador y qué tantos dividendos le deja esta nueva estrategia de cautela, pero lo que es un hecho es que presenta ahora una situación favorable para sus aspiraciones en los comicios de 2018.

Y, sin duda, de qué manera reaccionarán y qué estrategias desarrollan el gobierno federal, el PRI, el PAN y el PRD ante un competidor como El Peje, que no va a dejar que lo den por muerto, y un nuevo jugador que puede mover el tablero por su perfil ciudadano y moderado: el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, quien también entra a la disputa presidencial asentando su proyecto en el Distrito Federal.

nestor.ojeda@milenio.com