Vuelta prohibida

El pataleo del PRD

Al retirarse de los debates de las leyes secundarias de la reforma energética en el Senado, el Partido de la Revolución Democrática vuelve a sus vicios originales, precisamente porque nació al romper con el PRI en 1987 la corriente nacionalista y cardenista que se oponía a las reformas impulsadas por Carlos Salinas de Gortari para modernizar al país, romper el proteccionismo e integrarlo a la economía global.

Hoy, el PRD tristemente, a pesar de su discurso pretendidamente revolucionario y democrático, demuestra ser una fuerza política que apuesta siempre por aplazar los temas fundamentales para el país y no precisamente por una defensa del patrimonio nacional, sino que paradójicamente se ha embarcado en la defensa de los intereses del hombre más rico de México y por ello ha intentado secuestrar la reforma energética para evitar que en la de telecomunicaciones se afecte a las empresas de Carlos Slim.

En su intento por retrasar la reforma energética y suavizar la de telecomunicaciones, todas las corrientes perredistas han alegado que no se ha discutido suficientemente el tema energético, pero los números los desmienten.

Los senadores del PRD se quejan de que no se les ha permitido debatir las reformas a las leyes secundarias en materia energética, pero basta revisar el registro de la oficina de servicios parlamentarios para que su argumento se derrumbe.

Del martes 10 de junio, cuando inició el proceso, al viernes 13, cuando decidieron levantarse, sus intervenciones sumaban más de 800 minutos, porque, a pesar del acuerdo de hablar hasta por 10 minutos, ellos lo hicieron, en muchas ocasiones, por 40.

En la sesión de las comisiones unidas de Energía y Estudios Legislativos Primera, del día 10 de junio, hubo 59 intervenciones de legisladores de todos los partidos políticos y sumaron 205 minutos, y de esas 59 participaciones, 42 fueron de PRD-PT.

Para el 11 de junio hubo 63, de las cuales más de 40 fueron de PRD-PT; el 12 de junio fueron 69, de ésas el PRD usó 51 veces la palabra. Y el 13 de junio, cuando se levantó, iban 12 intervenciones y los perredistas llevaban seis.

Como decía Perry Mason: no más preguntas, señor juez.

nestor.ojeda@milenio.com