Vuelta prohibida

El gran error de la Segob con el SME

Esta semana hubo una muy mala, pero muy mala noticia sobre el manejo de la política interna de este país. En la Secretaría de Gobernación se firmó un acuerdo para brindar pensiones vitalicias a un grupo de seguidores del líder del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza. Señal mala, muy mala, sobre la forma en que la administración de Enrique Peña Nieto resuelve los conflictos.

El mal precedente que representa el acuerdo tomado por la Segob con el SME deja abierta la puerta para que cualquier grupo de presión con recursos, activistas y paciencia doblegue al gobierno federal para obtener lo que por desgracia en su mayoría buscan, que es dinero, mucho dinero.

De las pocas decisiones trascendentes que se tomaron en el gobierno de Felipe Calderón en el bien de la República se encuentra la extinción de Luz y Fuerza del Centro, ya que el costo de operación de esa empresa era insostenible para las arcas públicas. Fernando Gómez Mont, en su calidad de secretario de Gobernación, se ajustó a los términos del decreto de liquidación de Luz y Fuerza del Centro y puso contra las cuerdas a Martín Esparza, al punto de que estuvo a punto de terminar de manera impecable el proceso de liquidación de esa organización que tenía bajo su control la distribución de energía en el centro de país. Malas decisiones y conflictos internos en el gobierno calderonista permitieron que Esparza continuara su litigio en busca de seguir sacando raja del dinero público.

La cadena de errores del sexenio calderonista en este tema continuó en el gobierno peñanietista y la Secretaría del Trabajo federal de manera ilegal le otorgó la toma de nota a Martín y a su camarilla, con lo que hizo posible que continuara ejerciendo presión contra este nuevo gobierno, que aún no cumple un año de vida.

El resultado es el que hoy conocemos, ahora de nueva cuenta, como hicieron otros gobiernos priistas, se llena de millones de pesos a una organización que tiene como único objetivo construir conflictos para chantajear y conseguir dinero de los fondos federales.

Lo que acaba de ocurrir con el acuerdo entre el SME y la Segob es exactamente lo mismo que ocurrió con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca hace un par de décadas: con el fin de terminar un conflicto coyuntural un gobierno le da dinero a un sindicato a manera de pago para que termine sus protestas y con eso financia las siguientes movilizaciones para que de nueva cuenta esta organización seudodemocrática y seudosindical exija más dinero al gobierno y así año con año, hasta que se vuelve prácticamente incontrolable, como ha ocurrido con la sección 22 y los bloqueos, plantones y movilizaciones que hoy se viven en la Ciudad de México.

Mala, muy mala decisión se tomó en Gobernación.