Vuelta prohibida

El favor de AMLO al PRI

En las elecciones federales intermedias de 2015 todos los partidos tendrán mucho en juego.

En la renovación de la Cámara de Diputados, el reto para PRI y gobierno federal es ampliar el número  de integrantes de su fracción en un entorno complicado, porque, sin duda, deberán convencer a un electorado nada contento con el aumento de impuestos.

Para la administración de Enrique Peña Nieto es crucial mantener el control del Congreso, a fin de garantizar la continuidad de sus reformas estructurales y, en su caso, ampliarlas, con el objetivo de prepararse para lograr que el PRI llegue en buena posición
a los comicios presidenciales de 2018.

En el lado del PAN, a los panistas les urge mejorar sus posiciones para resolver su conflicto interno y detener lo que parece una caída permanente en su fuerza electoral tras haber perdido Los Pinos y quedar en tercer sitio en la carrera presidencial del año 2012.

Al que también le pinta complicado el próximo año electoral es al PRD. Fracturados por la salida de Andrés Manuel López Obrador y más divididos que nunca, los perredistas tienen en Morena un competidor cuyo objetivo es arrebatarles la mayor cantidad posible de votos, pues se dirige al mismo electorado identificado con estas expresiones que se han dado en llamar de izquierda.

Pero, además de la Cámara de Diputados, en 2015 hay otra joya en disputa: la Ciudad de México, en la que después de casi 18 años de control absoluto se puede romper la hegemonía del PRD porque el PRI ya
es la segunda fuerza electoral en el DF, con un PAN en un lejano tercer sitio, además de que la llegada de Morena le puede quitar hasta un tercio de sus votantes.

Así las cosas, el nuevo partido de AMLO puede ser la clave o el factor para que el PRI le arrebate al PRD un buen número de delegaciones y de diputados en la Asamblea Legislativa y lo ponga en ruta de obtener la Jefatura de Gobierno en 2018. Habrá que ver.

nestor.ojeda@milenio.com