Vuelta prohibida

Los fallos del sexenio

Más allá del ambiente de campañas contra Enrique Peña Nieto, en el que conviven los reclamos sociales legítimos y los más variados intereses políticos, es un hecho que el actual gobierno federal ha incurrido en graves errores que han abonado al estado de confrontación y crisis que se vive en México.

Lejos se ve el arranque espectacular de la nueva administración con el Pacto por México y la aprobación de las reformas estructurales, hoy la agenda está marcada por el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace ya más de un año, la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán, el conflicto con la sección 22 de la CNTE en Oaxaca, la percepción de inseguridad y el deterioro de la situación de los derechos humanos, a lo que se suma la desconfianza permanente de la población en las autoridades frente a escandalosos casos de conflicto de interés y corrupción en los distintos niveles de gobierno y en los poderes Legislativo y Judicial.

Y precisamente el manejo de esos asuntos no ha sido el más eficaz de parte de los estrategas del equipo de Peña Nieto y a ellos se suma la excesiva exposición mediática del Presidente que lo ha convertido en el permanente centro de las críticas y la polémica, y que además opaca logros importantes, como la histórica reducción del déficit financiero del Instituto Mexicano del Seguro Social o la reducción de los índices de crímenes de alto impacto.

Para acabarla de amolar, al nuevo líder del PRI, Manlio Fabio Beltrones, le tocó arrancar la carrera de las 12 elecciones estatales con un severo descalabro tras la anulación de los comicios de gobernador en Colima, que fuera impugnada por el PAN y en la que los propios priistas dentro y fuera del gobierno aseguran que de plano ya tienen cuatro estados perdidos. Pero no solo eso, de nueva cuenta Andrés Manuel López Obrador es su principal contendiente rumbo a los comicios presidenciales de 2018 ante la clara debilidad de Acción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática.

Así las cosas, la acumulación de fallos en lo interno y la crisis económica mundial ha puesto al presidente Peña Nieto en una situación por demás complicada, pues tras ganar la elección en 2012 dentro de sus principales y obligados objetivos está garantizar que su partido se mantenga en el poder, lo que hoy por hoy está en duda.


nestor.ojeda@milenio.com