Vuelta prohibida

Por qué el PVEM no pierde el registro

Partidos, opinadores y ciudadanos han lanzado una andanada de críticas contra el Instituto Nacional Electoral y sus consejeros, debido a que no han retirado el registro al PVEM como castigo a una serie de faltas en materia de propaganda cometidas previo al proceso federal 2015.

Hasta el momento, la actuación del INE se ha apegado a la Ley General de Partidos Políticos aprobada apenas el año pasado, que en su artículo 144 establece como causas de pérdida de registro de un partido que no participe en el proceso electoral, no obtener 3 por ciento de la votación nacional o por fusionarse con otro partido.

Según el 144 también podría “perder el registro por incumplir de manera grave y sistemática”, a juicio del Consejo General del INE, las obligaciones que le señala la normatividad electoral, argumento que esgrimen quienes exigen que se retire el registro al Verde, aliado del PRI desde hace ya varios sexenios.

Sin embargo, todas las faltas del PVEM caen en los supuestos del artículo 129, donde se especifican las conductas que ameritan solo una sanción, que van desde incumplir las resoluciones del INE, difundir propaganda calumniosa; usar políticamente programas sociales; la afiliación colectiva o corporativa de ciudadanos o recibir fondos ilícitos o del extranjero, entre otras faltas.

El problema real es que la ley electoral está diseñada para que, a pesar de cometer faltas gravísimas, ningún partido (no solo el Verde) pierda el registro y de ello son responsables los propios partidos —PRI, PAN y PRD por delante— que desde el Congreso redactaron una serie de normas que les garantizan poder cometer tropelías sin sufrir un castigo real a la medida de su falta.

Esa es la perversión de la campaña de la mayoría de los partidos contra el INE: lanzan acusaciones con las que pretenden debilitar al árbitro electoral para poner en duda los resultados de la elección cuando los propios partidos se hicieron una ley a modo.

nestor.ojeda@milenio.com