Vuelta prohibida

El PRI-DF se reposiciona rumbo a 2015

El PRI del Distrito Federal era una pieza que no encajaba en la maquinaria partidista de Enrique Peña Nieto desde los tiempos de su campaña presidencial por sus profundas divisiones y el virtual avasallamiento al que sometió el PRD al priismo capitalino desde 1997.

Desde entonces dos grupos se disputaron la dirigencia del PRI en la Ciudad de México: el de Beatriz Paredes y María de los Ángeles Moreno y el de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, cobijado por el entonces líder del Movimiento Territorial, Carlos Flores Rico, y posteriormente patrocinado por Marcelo Ebrard desde la Jefatura de Gobierno.

En medio de ese pleito que se prolongó más de 15 años, el reposicionamiento del PRI en el DF se antojaba imposible frente al liderazgo rancio, desgastado y de fracaso garantizado en el terreno electoral de la dupla Paredes-Moreno y las prácticas porriles y violentas que caracterizan al grupo de Gutiérrez de la Torre, con las cuales finalmente logró encaramarse en la presidencia del PRI-DF ante el desánimo de la militancia tricolor.

Como se ha dicho aquí, con un presidente priista hubiera sido imposible que el impresentable Príncipe de la Basura llegara a la dirigencia del Comité Directivo del PRI capitalino; al ser exhibido Gutiérrez de la Torre de nueva cuenta en el centro de un escándalo de acoso y abuso sexual-laboral contra edecanes, la tesis quedó confirmada.

Ahora se perfila como nuevo dirigente del PRI capitalino Mauricio López Velázquez, ex coordinador del PRI en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, y hasta hace dos días coordinador de asesores del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

Mauricio López es sin duda radicalmente opuesto a Gutiérrez de la Torre, no solo en posiciones políticas, sino en principios, formación y compromiso democrático. Lo conocí en 1997, cuando como preparatorianos formamos parte del movimiento del Consejo Estudiantil Universitario.

Economista de carrera y definido como socialdemócrata, Mauricio López es producto puro de la formación de cuadros priistas sólidamente entrenados en el análisis y reflexión política, pero también preparados en la operación político-electoral y construyó toda su carrera en el DF, donde es conocido y reconocido por las bases y los liderazgos. Frenado por el grupo de Paredes-Moreno a pesar de su lealtad a toda prueba, López Velázquez finalmente se sumó al equipo de Osorio Chong en la campaña de 2012 y ahí se integró al primer círculo del secretario de Gobernación.

Su postulación, sin duda, representa que el PRI del DF es una prioridad para el gobierno del Enrique Peña Nieto rumbo a las elecciones intermedias de 2015 y las presidenciales de 2018, para lo que se necesita un dirigente de maneras, hechuras, lealtades y alcances mayores. Sin duda, Mauricio López cumple el perfil, pero lo que sigue no es poca cosa: enfrentar a la maquinaria perredista, aunque de entrada ya tiene un factor en su favor, pues Andrés Manuel López Obrador y Morena jugarán a quitarle un buen número de votos al PRD, con lo que, aunque no quieran, beneficiarán al PRI en la Ciudad de México.

nestor.ojeda@milenio.com