Vuelta prohibida

‘Júniors’, ‘pirrurris’ y ‘mirreyes’

Los herederos del poder y del dinero apuestan al olvido y la experiencia les da la razón, pues llevan más de medio siglo disfrutando y abusando de las mieles del amiguismo, el influyentismo y su consecuente corrupción. Esa es la apuesta natural de los patéticos mirreyes de la ya tristemente célebre Generación 2015 del Colegio Cumbres.

A los mexicanos nos falla siempre la memoria. Por eso la pertinencia de los recordatorios, que en este contexto ya son históricos. Tras la “institucionalización” de la Revolución mexicana que llegó con la salida de los generales de la Presidencia de la República y el arribo de los “licenciados” a Los Pinos con Miguel Alemán se dio el nacimiento de una nueva especie: los júniors de los 50 que con poco esfuerzo lograron extender sus dominios hasta los 70.

Los júniors son históricamente los abuelos de los mirreyes del Cumbres y en esencia son la misma cosa, nomás que con algunas diferencias. Los júniors de antaño tenían que pasar por la UNAM (¡aunque no lo crean!), de preferencia por las facultades de Derecho o Economía y tenían un futuro asegurado en el gobierno o la iniciativa privada gracias al poder de sus padres.

Pero la cosa no quedó ahí, a los júniors les quedaron chiquitas las instituciones de educación públicas y comenzaron a apostar por la educación privada, pues en las públicas tenían que convivir con las clases populares que ahí también se formaban; entonces cobraron auge la Universidad Iberoamericana primero, la Universidad Panamericana y del Tec de Monterrey después y la Universidad Anáhuac y otras más recientemente.

Entonces los júniors crecieron y parieron a los pirrurris, un grupo de jóvenes cuya única referencia eran el dinero y la influencia “de papi”. Y son los pirrurris de antaño los antecesores de lo que ahora conocemos como mirreyes.

No hay que espantarse por los niñitos del Cumbres, ellos han estado ahí, criándose, desde hace medio siglo. Pero son lo de menos, lo que preocupa es que las nuevas generaciones que hoy protestan y se revelan no tienen una propuesta para erradicar a los mirreyes y diseñar un nuevo país, más allá de los gritos en la redes, las marchas y una más que justificada indignación.

VUELTA EN U

"Peña’s good news". Las cosas andan mal en el gobierno cuando el Presidente se queja de que “pareciera que no queremos registrar las buenas noticias”, pero olvidan él y su equipo que generar inversión y bienestar es, simplemente, el trabajo por el que les pagan. La obligación de la sociedad y los medios es presionarlos y criticarlos por lo que no está hecho, por todo lo que falta para que dejen de ser pobres más de la mitad de los mexicanos.

Xóchitl, ¿por “güey”? Lo que sí es una buena noticia es la negativa de registro a Xóchitl Gálvez como candidata a jefa delegacional en Miguel Hidalgo por el PAN. Lo es porque simplemente se cumplió la ley y al parecer en México eso es más lo extraordinario que lo común. Y además porque nos ahorraremos una candidata sin méritos partidistas o intelectuales cuyo origen político es una pura ocurrencia del patético foxismo que por fortuna ya fue.

nestor.ojeda@milenio.com