Vuelta prohibida

Catástrofe educativa y nacional

Nunca los adjetivos calificativos fueron mejor utilizados. Las palabras de Jaime Labastida, presidente de la Academia Mexicana de la Lengua, fueron prístinas y contundentes: la educación en México vive un escenario catastrófico, una situación de desastre.

Esa es la conclusión a la que llegaron algunas de las mentes más brillantes del país tras revisar los libros de texto gratuitos, a los que de entrada ya se les habían detectado 177 errores.

Los notables de la Academia de la Lengua encontraron fallas en la ortografía, la sintaxis y los conceptos vertidos en los textos que son ocupados para educar a millones de niños mexicanos que cursan la educación básica, lo que les garantiza una formación deficiente y nulas oportunidades de competencia frente a muchachos con acceso a colegios privados o que provienen de sistemas educativos de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de la cual México forma parte.

Se puede decir que los graves problemas educativos de México son cosa conocida; pero en esta ocasión existe una diferencia importante: la Secretaría de Educación Pública, como responsable del sector, fue la que solicitó la evaluación de los libros de texto y asumió por completo sus resultados, paso necesario para comenzar a corregir los yerros acumulados por décadas en el priato y los daños provocados por la perniciosa alianza Gordillo-Fox-Calderón.

Ahora, lo que sigue es observar las acciones correctivas que deben comenzar a aplicar Emilio Chuayffet, titular de la SEP, y su equipo, al tiempo que ponen en marcha la reforma educativa, la cual es apenas el primer paso para enfrentar la debacle que se vive en las aulas del sistema educativo mexicano y que prácticamente está condenando a la mediocridad y el fracaso a varias generaciones de mexicanos. Bueno, esto evidentemente en los estados bajo el control de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

nestor.ojeda@milenio.com