Testimonios de niños

En Historia de la Locura Michel Foucault se refiere a la exclusión de los leprosos desde la Edad Media, vistos como especímenes raros y enfermos. Tres siglos después, esta misma forma de rechazo será revivida por los pobres, vagabundos y los no alienados.

En la década de los 60's, lejos de la psiquiatría norteamericana, surgió un movimiento contrario, la antipsiquiatría, con el fundamento básico de que las enfermedades mentales tienen génesis en el ámbito social, y rechaza cualquier práctica terapéutica ortodoxa.

Bajo esta lógica podríamos explicar y casi justificar cualquier acto, pero tampoco volemos en el relego las culpas, implica algo más complejo: una relación tácita con las ideas de las grandes instituciones y los actos personales. Podemos decidir si la vecina de al lado posee algún atributo distinguido que supere al resto de las niñas de la cuadra, pero jamás discutiríamos la belleza de la señora María Félix.

Nuria Ibáñez, influenciada por la psiquiatría tradicional, documenta en "El cuarto desnudo", 12 testimonios de niños que se enfrentan a ser internados en el Hospital Psiquiátrico Infantil "Dr. Juan N. Navarro". Los doctores evidencian a los niños enfermos, los interrogan y muestran sus temores. El documental no ahonda sobre los diagnósticos, y apenas aparecen tres fragmentos de madres desesperadas que luchan contra la violencia desatada en sus hijos. Otras tres entrevistas abordan el desorden químico que experimentan estos pequeños, los demás parecen una negación de la realidad social, culpan a la historia de vida y a los familiares por el desequilibrio mental de los menores. Como si la falta de oportunidades, la discriminación, los estereotipos y el ejemplo cultivado por los grandes mercados, no tuvieran que ver con las insatisfacciones. ¿Cómo explicarle a una niña que se llama a sí misma gorda y fea, que se trata de perversiones publicitarias?

Lo cierto es que Nuria plantea el problema con un buen lenguaje audiovisual, la cámara en mano nos muestra, a modo de retrato, lo que los niños sienten, ni siquiera importan los doctores: jamás aparecen a cuadro. Y nos obliga a una discusión sobre los pequeños, del por qué a tan temprana edad experimentan ansiedad, la necesidad de ser amados por todos y una irremediable indiferencia ante la vida. ¿Qué les está arrebatando su libertad?.